domingo, 23 de diciembre de 2012

Llego tarde

"Perdón por llegar tarde" y "Mil disculpas que no llegué a tiempo" estas fueron las dos frases que rigieron mi año.

Soy una madre que intenta a diario practicar la crianza con apego, a la vez que reparto mi tiempo en tres o cuatro trabajos y limpiar la casa, cocinar sano, tener pareja, amigos... vida social... y en ultima instancia ser yo misma. O sea, casi que a diario intento ser la madre maravilla, la super mujer. Le pongo mucha onda, mucho cuerpo, mucha garra. Pero si, no doy mas, nunca doy mas y, entonces, siempre llego tarde.

Llego tarde, llego tarde, llego tarde
tengo que encontrarte antes que salga este sol
llego tarde, llego tarde, llego tarde
taxi pase en rojo y déjeme en Pueyrredon 

Así cantaba Fabi Cantilo en mi adolescencia. Esa cancioncita estuvo en mi cabeza cada vez que no llegaba a algún lado o con alguna cosa. ¡Ni siquiera llegué a tiempo a esta entrada! ja!

¿Por qué? podría ser una falta de organización. Pero también es cierto que estoy en mil cosas. Mi cabeza siempre tiene en mente otras cosas, hago "listas mentales" con lo "debo" del día, de la semana, del mes. Así organizo todo lo que sí o sí debo hacer. Entonces no es una falta de organización... o eso creo (me recuerdo a la protagonista de ¿Cómo lo hace? o I Don't Know How she Does It). 

El tema, tal vez, es que yo sola no doy abasto. Sin embargo, mi compañero ayuda mucho con la crianza del cachorro. A la vez, él no tiene mis "listas mentales" por lo cual no esta en todo en lo que estoy yo (Ojo, con esto no le quito mérito, eh). Sucede que pese a que me armo las listas, nunca llego a cumplir, siempre olvido algo, o llego tarde.. O sea, que además de todo lo que hago, me exijo mas yo misma y me reto yo misma.

Uf, ¿cómo me aguanto? Ese es el tema, porque no me aguanto tanta exigtencia y no doy mas. Y me pongo nerviosa, me duermo, no sonrío, me aíslo, no me relajo. Y acá hay una GRAN diferencia. Para quien siempre tengo tiempo, ganas, cuerpo, sonrisas, paciencia, mirada, atención es para mi cachorro. El restro importa menos.


es un mundo frío este si no estoy con vos

Pero el mundo es más que mi cachorro y yo. Y el afuera y mis laburos y mis paciones me exigen y yo llego tarde a cumplir. Otras veces fallo o rindo menos de lo que debiera. Pero rindo, o casi siempre termino llegando, entonces funciono y sigue la exigencia. ¿Y si realmente un día no da para más?
 
trato de entregarme y nunca para el motor
nunca para el motor 

Bueno, el último mes mi compañero estuvo afuera. Es el momento más complicado del año. Terminan con actos de cierre y entregas de informes y evaluaciones, finales y festejos tres de mis cinco actividades laborales reales del año. A todo eso hay que sumarle los festejos del jardín al que va el cachorro y coordinar sola como cumplir con todos estos ajustes al cronograma cuando el otro cuidador semanal no esta. No sé bien cómo, pero ya lo pasé. De alguna forma logré compaginar múltiples "cuidadores de cachorro mientras mamá trabaja" (gracias a todos). Pero mi nivel de sobreexigencia es alto y en la segunda semana -la MAS complicada- caí. Alto nivel de estres, alto cansancio, pocas horas de sueño, tensiones acumuladas + dolor de cabeza + malísima y escasísima alimentación dan como resultado una mamá que se descompone antes de finalizar la jornada. Y si, claro, soy humana, no supermaravilla. (tranquis, fue leve y no paso a mayores).

Bueno, al final seguí todo el año llegando tarde, pero llegue al fin de año. ¿El próximo será igual? No se, no lo creo, con la recaída aprendí a entregarme un poco más y continuare el aprendizaje de no poder meterme en TODO lo que me gusta porque ya no soy sola.

Y sin embargo me queda la duda ¿a qué se debe que intentemos la proeza de cumplir tanto? 

Creo que esa dualidad de ser mujer en el afuera, respondiendo a lo laboral y social, la tenemos (la tengo) demasiado incorporada y la invisibilidad (usando palabras de L Gutman) de ser madre en el adentro, en la casa está tan desvalorada que hace que la balanza se nos (me) desequilibre a diario. Este quiebre personal, esta dualidad fue el tema de mi año. Al querer cumplir al 100% en lo visible y en lo invisible me resquebrajé varias veces, me esforcé física y psicológicamente hasta mas allá de lo que es sano ... el tiempo se encargará de pasarme la factura. ¿Logré el equilibrio? Lo dudo, creo que seguiré oscilando bastante tiempo más.
 
 

viernes, 21 de diciembre de 2012

Solsticio de Verano y los mayas con sus calendarios

Hoy es el soslticio de verano para nuestro hemisferio. Esto significa que será el día más largo del año y la noche más corta.
Los mayas eran geniales astrónomos y marcaron este solsticio como un final.

Los finales pueden ser de muchisimas cosas, lo único que tienen en común es abrir la posibilidad de cambio. Particularmente, me encantaría que ciertas cosas del mundo cambiaran. Que los mayas tengan razón y que comencemos otra etapa.

Como ven, no creo en ninguna tragedia findelmundense catastrófica. Hoy festejamos un momento cerca del sol, quien nos brinda su luz que nos permite vivir.  Ojala que este dia y los que vienen, esta luz nos acompañe para poder ver nuestro entorno de otra manera, mas amable, menos nerviosa y codiciosa, mas respetuosa.

Y que si llega en algun momento un fin del mundo, "me pille bailando",disfrutando, sonriendo, ¡viviendo!

Bueno, feliz verano a todos y todas.

Gracias por seguir pasandose a leer.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

tanto atragantado

entradas por la mitad
entradas pensadas y repensadas
entradas que no escribo a su debido tiempo
tengo tanto atrasado que el blog es lo ultimo que hago
es mi descargo y no me da el tiempo
ahora mismo, pese a estas breves palabras, me quiero ir a dormir,ya!
esto también es ser mama, el cansancio y las corridas
pero también es lo otro, es hoy a la mañana decir "amor, es temprano, mami quiere dormir un ratito mas"y que una manito se apoye en tu espalda y te tararee dulce "nonononono no nonononono noooooo" mientras te da golpecitos suaves

Disfruten a sus cachorros en este mismo instante, no mañana, no el fin de semana, HOY! El tiempo no para y ellos no dejan de crecer

Buenas noches

martes, 13 de noviembre de 2012

La vida intrauterina y la epigenética

Publicado el 08-11-2012
Por Tenemos tetas
para El Club de las Madres Felices

Durante siglos se ha creído que los bebés y los fetos no tenían sentimientos, no tenían memoria y que, ni siquiera, sentían dolor. Esto sólo es posible en una civilización como la nuestra, patriarcal, con un punto de vista masculino y fuertemente acorazada ante las emociones, porque ninguna madre bien conectada con su cría habría podido creer jamás semejante desvarío.

No obstante, desde hace ya años, los experimentos psicológicos y neurocientíficos han derrocado el mito de que los fetos no puedan recordar ni aprender. Como resume el biólogo Bruce H. Lipton en su libro La biología de la creencia (2005), el sistema nervioso del feto y del bebé en formación posee un amplio repertorio de capacidades sensoriales y de aprendizaje y, por supuesto, almacenan experiencias en su red neuronal y en su memoria celular, que se van configurando según las experiencias vividas.

Del culto a la genética, hoy se ha avanzado hacia la epigenética: el ambiente en que el bebé se desarrolla influye desde el momento de la concepción sobre los genes que se activarán o no en la descendencia de cada familia. En otras palabras, los niños necesitan un ambiente favorable para activar los genes que les proporcionarán un desarrollo saludable.

El útero materno es el primer hábitat de todo ser humano. Mientras el bebé se forma allí, se nutre de la misma sangre de su madre, donde abundan hormonas del placer y de la felicidad (como la oxitocina) o, por el contrario, pueden abundar las hormonas del estrés y el miedo (el cortisol y la adrenalina). Tal como la neurociencia ha demostrado, si el cerebro del bebé (antes y después de nacer) se configura rodeado de cortisol y adrenalina, sus redes neuronales se configurarán para la auto-defensa y la violencia. Parece útil que a las embarazadas y puérperas no nos hicieran solo controles de glucemia o de hemoglobina, sino también de los niveles de cortisol que llevamos en la sangre.

El doctor Peter W. Nathanielsz, especialista en investigación del embarazo y del recién nacido, explica que “cada vez son más las pruebas que demuestran que las condiciones del útero tienen tanta importancia como los genes a la hora de determinar cuál será el desarrollo mental y físico durante la vida”.

Tales verdades científicas siguen susurrándose muy bajito, porque  algunos lo interpretan como una “culpabilización de las madres”. Para mí, en cambio, es mucho más sencillo: toda la sociedad es o debería ser responsable de optimizar el bienestar de las madres. Una sociedad preocupada por el cuidado y la protección de los niños desde el momento de su concepción, incluiría el bienestar emocional de sus madres, y por tanto, de todos sus miembros,  hombres y mujeres, que hemos de cuidarnos unos a otros.

Comprender los “milagros” de la gestación y la vida intrauterina, del parto, de la lactancia y de la primera crianza –lo que se ha dado en llamar la “etapa primal” –, nos lleva necesariamente a imaginar una sociedad diferente, construida no en función de las cadenas de producción, sino en función de las redes de sostén de la vida, de la felicidad y del bienestar, del potencial del desarrollo humano.

Envuelto en su burbuja de agua amniótica, cada bebé disfruta de la música, la danza, la alegría, la salud, el optimismo… de su madre, de su padre y de las voces y los cuerpos que le rodean. Su confianza en la vida y en el mundo, se inicia allí.

lunes, 12 de noviembre de 2012

La madre realmente moldea el cerebro del bebé durante el primer año de vida

El estadounidense Allan Schore, referente en desarrollo temprano del cerebro, expuso en Montevideo

 

  Cada vez se oye más hablar de la noción de apego durante los primeros años de vida de un niño. Esa palabra que puede sonar abstracta es, según los expertos, la clave del desarrollo de la parte del cerebro que posibilita la empatía. Allan Schore, un referente internacional en este tema, lo pone así de sencillo: “la relación de apego entre la madre y el hijo le da forma, moldea el lado derecho del cerebro”. Schore estuvo en Montevideo para brindar una serie de conferencias organizadas por la ONG Atención y desarrollo a la temprana infancia y su familia (ATI) y apoyadas por el Ministerio de Educación y Cultura. El rol que tiene la madre en el futuro emocional de su hijo, la participación del padre, y lo que le espera a alguien que no disfrutó de una relación de apego, fueron algunos de los temas que conversó el experto con El Observador.


Quienes trabajan en la neuropsicología en Uruguay hoy entienden que usted desarrolla un modelo de salud mental infantil particular. ¿En qué consiste?

Déjeme decirle antes que hay un gran interés de los medios en neurociencia hoy. En los últimos 10 años ha habido una gran explosión en el estudio del desarrollo temprano del cerebro. Y lo que hemos descubierto es que el desarrollo temprano, tanto durante el embarazo como después del nacimiento, tiene efectos en lo que sucede después, no solo en términos de bienestar emocional, sino también en lo que refiere al desarrollo de desórdenes psiquiátricos. Durante el primer año de vida no hay comunicación verbal: es todo emocional. Esto era terreno desconocido para la ciencia, que no sabía cómo abordarlo, pero gracias a la tecnología se pudo estudiar el cerebro del niño y de la madre.

¿Cuál ha sido su aporte?

Mi trabajo en los últimos 20 años ha sido la integración de la biología y la psicología. En esencia, mi trabajo cruza las fronteras entre ambas. En particular, hago foco en el lado derecho del cerebro. El lado izquierdo, que es el que desarrolla el habla, no entra en funcionamiento hasta el segundo año de vida. En cambio, todo lo vinculado al apego se desarrolla durante el primer año. La idea esencial es que la relación de apego entre la madre y el hijo le da forma, moldea el lado derecho del cerebro. Hay una herencia genética natural, pero el entorno social y afectivo va tallando, como una escultura.

¿Qué funciones se encuentran en el lado derecho?

Está involucrado en los procesos emocionales. Es el que permite llegar a casa, mirar a los ojos al otro y saber que algo anda mal. Las expresiones faciales, las sonrisas, la tristeza, el tono de voz. Allí está la habilidad de entender el estado emocional, lo que pasa por la mente o las motivaciones que tiene la otra persona. El punto más importante en este sentido es la comunicación no verbal, de cerebro derecho a cerebro derecho, que se da entre la madre y el niño. Al mismo tiempo que esto ocurre, el cerebro del bebé está doblando su tamaño, y en esto incide el apego.

¿Cómo debe hacer la madre para alcanzar el nivel adecuado de apego? ¿Cómo puede estar segura de que está haciendo bien las cosas?

Es un aprendizaje que no tiene tanto que ver con ‘hacer’ sino con ‘ser’. ¿Cómo transmitirle la empatía? Siendo cuidadosos y atentos; poniendo al bebé en el primer lugar, siendo abiertos, genuinos, y estando disponibles emocionalmente. Y también ayuda si hay una relación fuerte entre la madre y el padre. La clave es esta sofisticada forma de relacionamiento. El foco no es racional sino emocional. Es la habilidad de la madre de leer la mente y el cuerpo del bebé. Ella tiene la capacidad de aliviar la tensión del bebé, de calmarlo, de regular su estrés, pero también incide en su disfrute y entusiasmo. Es decir, no solo puede escucharlo, sino también regular sus emociones. Ella puede cambiar su conducta. Además, el apego otorga al bebé una sensación de seguridad.

¿Y qué rol tiene el padre en esto?

El padre entra un poco más tarde. El primer apego es con la madre. Después, en el segundo año de vida, el bebé tenderá un lazo también con el padre. El bebé tiene distintas relaciones con sus padres: la madre es la que lo calma, mientras el padre tiene un vínculo más enérgico y le enseña a explorar. Hoy tenemos evidencia de que la madre realmente da forma al lado derecho del cerebro, pero el padre también incide. Y es más que un efecto psicológico: el crecimiento del cerebro está influido por esas relaciones.

¿Qué sucede con quienes no tuvieron ese apego?

Justamente, no estudiamos solo el desarrollo normal, sino también el que lleva a desórdenes psiquiátricos o psicológicos. La que está en juego es especialmente la habilidad del lado derecho del cerebro de regular el estrés. Es importante que el niño sepa que el otro está emocionalmente disponible para él. En ese sentido, los desórdenes psicológicos tienen raíz en el desarrollo temprano del cerebro. Entonces, ¿qué pasa si hay abuso o negligencia? Bueno, por eso es muy importante que haya programas de prevención temprana, que sé que en este país los hay.


Allan Schore
investigador en neurociencia
profesor de psiquiatría en la universidad de california

Schore es valorado a nivel mundial por la integración que logró en las distintas disciplinas. Él dice que en sus teorías hay dos referentes indiscutibles: Charles Darwin en lo que tiene raíz biológica, y Sigmund Freud en el campo de la psicología. Actualmente se encuentra trabajando en la aplicación de la neurociencia. Por ejemplo, cómo utilizar el conocimiento del apego en la psicoterapia, o cómo aprovecharlo a nivel judicial para decidir sobre adopción o divorcio.

Fuente: El Observador 12/11/2012

sábado, 3 de noviembre de 2012

Una sociedad que no cuida a sus hijos

Esta vez no escribo yo, a raiz de una foto del matrato hacia los bebes dejados en una guarderia de la patagonia, surge esta interesante reflexion de Fernanda Sandez y publicada en La Nacion el 23 de octubre pasado.

Hay, en la foto, dos bebes: uno, de plástico; otro, de verdad. Aunque de no mirar con la debida atención los dos podrían ser lo mismo. La foto fue tomada en la guardería La Hormiguita Viajera, de Comodoro Rivadavia, un lugar no habilitado como tal y donde el personal -se supo luego- maltrataba a los chicos con golpes, tirones de pelo, ataduras y mordazas. La foto fue la que detonó todo y muestra lo que parecen ser dos muñecos, uno desnudo y otro vestido. Uno acostado, mirando la nada, y otro, el de verdad, sentado y amordazado. Mirando, también, la nada.

A veces una imagen cuenta un mundo. Y si la niña del Napalm (esa que escapaba desnuda de su aldea en llamas) contó la Guerra de Vietnam mejor que cualquier informe periodístico, los dos bebes de la foto dicen sobre la relación que tenemos con nuestros niños más de lo que estamos dispuestos a soportar. Porque adoramos creer que los mimamos "en exceso". Que ellos, "nuestros" chicos, tienen más de lo que podrían desear. Sin embargo, cada tanto una noticia como ésta raja al medio el decorado y expone las bambalinas de esta sociedad supuestamente paidocéntrica en la que nos gusta pensar que vivimos. Esa en donde los niños son los primeros y los únicos privilegiados.

Algo es real: nunca la niñez (cierta niñez, de ciertos sectores sociales y en ciertos países del mundo) ha sido tan celebrada como hoy, con derechos y hasta día propios.

Algo también es real: nunca tuvimos menos tiempo -ni menos energía- para gastar con ellos. A nuestro rescate vienen entonces las versiones 3.0 de la niñera electrónica: las consolas de juego, las tabletas, los sitios de Internet en donde nuestros hijos tienen amigos pingüinos y amigos dragones, y aprenden a divertirse sin molestar demasiado. Aunque nadie se atreva a decirlo en voz alta, una de las razones del brutal éxito de los dispositivos de entretenimiento es nuestro inconfesable deseo de volver a ser nulíparos por un rato.

Pero, acabada la diversión, llega la hora de pagar por ella. Y la sociedad moderna se ha encargado también de proveernos de "soluciones" que nos permitan ser -además de profesionales eficientes- también padres eficaces. Capaces incluso de compactar ese primer tiempo de nido y de contacto con un recién nacido a su mínima expresión, para volver cuanto antes a la faena. Niñeras, "señoras", guarderías y jardines maternales forman hoy parte del abanico de ayudas de la maternidad prorrateada, para la que resulta más natural -más aceptable- volver a marcar tarjeta al mes y medio de haber dado a luz que permanecer empollando. Nuestra común condición de engranajes dentro del sistema productivo así lo exige, y lo aceptamos. Todo será cuestión entonces de cerrar los ojos y dejar al bebe de un mes y medio en un dormitorio con veinte cunas más. O de remolcar -a todo puchero y pataleta- a un nene de apenas un año hasta el jardín Los Patitos Felices. Después, a confiar. A pedir que en el país de Cromagnon, del desastre del ferrocarril Sarmiento y de los controles ausentes la guardería de nuestros hijos sea la excepción. En definitiva, a cruzar los dedos. A hacer de la maternidad un peligroso acto de fe.

En la Argentina existen un Observatorio de Femicidios y un Observatorio del Encierro, pero no un Observatorio del Maltrato Infantil en jardines y guarderías. De existir algo como eso, sabríamos que el bebe amordazado es apenas el último de una serie de casos similares. Sólo nos queda, pues, pedir que el jardín de nuestros hijos no sea el de Chubut, pero tampoco el de Laferrère al que se denunció por "tormentos" en marzo de este año, ni ese de Berazategui en donde el profesor de música jugaba a la "escondida sucia" con nenes de cinco años, ni ese otro de San Pedro en donde una nena contó haber sido "colgada de los pies" por su seño, ni tampoco aquel de La Plata en donde en la orina de tres chicos se detectaron tranquilizantes.

Lo dicho: se impone un acto de fe.

"Peor era antes", comenta alguien. "A los chicos los tenían todo el día fajados y no se podían mover." Es verdad, pero cada época tiene sus espantos particulares, y ésta no es la excepción. Porque alcanza con abrir un poco los ojos para notar cómo -detrás de la exaltación de la infancia y la entronización del pelotero- subyace un nivel de desamparo atroz.

"Les tuve que explicar a unos padres que no pueden dejar al nene doce horas acá", se queja la directora de un jardín maternal.

"La mujer que cuidaba antes a mis nietos les decía que se bañaran solitos. Pero que después la cola y todo eso se lo lavaba ella", cuenta, todavía espantada, Martha, la abuela de tres nenes abusados por la mujer que los cuidaba en su casa.

"Les pedimos a los papis que por favor revisen las mochis de sus nenes antes de traerlos al jardín", rezaba la nota. Días antes, alguien había olvidado accidentalmente sus antidepresivos en la mochila de El Hombre Araña de su hijo de salita de cuatro.

Raros tiempos: decimos querer a niños a los que no dudamos en dejar por horas al cuidado de extraños. A niños de los que algunos padres se despiden con un beso a la madrugada y recién vuelven a ver a la noche, ya dormidos. Entre medio de esos dos besos, los chicos pasan de la papilla a la comida, de la cuna a la sillita. Aprenden a caminar, a jugar. A hablar. Se hacen amigos. Y entienden que, para compartir con sus padres todos esos descubrimientos, habrá que esperar con suerte al final del día. Con menos suerte, al fin de semana.

Raros tiempos, en especial para las mujeres. Porque con la misma insistencia con la que el mandato social las presiona para que sean madres, primero, y para que sean "buenas madres", después, también se les exige no abandonar sus vocaciones. Pero -y ésta quizá sea la parte más enloquecedora del asunto- todo a su alrededor está armado para la disyunción. Para que renuncie a su profesión y se dedique a sus hijos o para que se vuelque de lleno a su carrera y abjure de la maternidad. O para que, como la mayoría de nosotras, se trepe a la cuerda floja que media entre una y otra cosa y pague en salud mental y física el precio del equilibrio. ¿Y los padres? Bien, gracias. A ellos la sociedad ni siquiera les hace este tipo de planteos.

En países como Suecia o Noruega -a los que suele citarse como ejemplo de desarrollo social y avances en materia de derechos- el nacimiento y la crianza son tema de Estado, y por eso existen políticas específicas para proteger a la nueva familia. Hay licencias maternales y parentales de casi de dos años en un país, de un año entero en el otro. En la Argentina todo es mucho más veloz: habrá que volverse mamá -y pasarle la posta del cuidado a alguien más- en sólo noventa días.

En efecto, a excepción de algunas legislaciones provinciales (como la de Corrientes) y sólo para algunas trabajadoras (las estatales), la maternidad es tratada como un tema estrictamente "personal". Y como tal se resuelve. Podríamos llenar libros enteros narrando los malabares a los que deben recurrir las madres -ni qué decir de las madres solas, de sectores populares o las dos cosas al mismo tiempo- para poder trabajar. De lo que lamentablemente se conoce bastante menos es cómo, en qué medida afecta a un chico -pequeño y no tanto- esa distancia emocional y física. Ese forzoso vacío de mamá en los momentos fundacionales, justo cuando la idea es estar a upa y al sol, no a oscuras y precintado.

Los niños nos instalan en la lógica del parpadeo: en un abrir y cerrar de ojos, ya son otros. Por eso, quizá ya sea hora de entender -como ya lo han entendido en otros países- que el tiempo de la llegada y el aterrizaje en el mundo es fugaz y decisivo. Embarazo, parto y crianza: la clase de cosas que no caben en una planilla Excell. Pero también la clase de experiencias que nos enfrentan con nuestras propias limitaciones y desnudan nuestra propia pequeñez y egoísmo. De todo eso nos hablan cada bebe y niño maltratado "en exceso". Como la chica del Napalm, los chicos de nadie nos gritan sin palabras la verdad detrás de tanto peluche y tanta consola. Molestan por lo que delatan: que la mordaza no está en sus bocas, sino en nuestros oídos. En nuestros instintos, nuestras intuiciones, nuestro corazón. En todo eso que vendamos colectivamente para poder seguir creyendo que vamos por el camino correcto.
© LA NACION.

viernes, 2 de noviembre de 2012

Porteando ando

Imagen de Caserita.com
Hace un tiempo atrás, cuando supe que albergaba vida, me preocupé por averiguar cuál era el secreto del llanto de los bebés. ¿Por qué había pequeños que lloraban desconsoladamente y otros que no? ¿Qué diferencia tenían sus mamás? Ahí nomas recordé que los bebés de las "cholitas" no lloran, bah, nunca los escuché llorar en mis aventuras por el NOA, Bolivia y Perú. Los pequeños estaban siempre envueltos en esa tela, sobre la espalda de su mamá, calentitos y tranquilos.

No fue sencillo salir del estereotipo. Nadie sabe que hay otras opciones. Todos recomendaban cochecitos y sus accesorios, cada uno con sus ventajas e inconvenientes. Veía los costos y abría los ojos grandes, ¡no podía creer lo que valen!.

Mi prima querida, A.,  que vive en el exterior me dijo un día por chat "comprate un fular". Yo no tenía idea de que era eso. Y empecé la búsqueda...


Para buscar un fular primero tuve que aprender que era eso. Es sencillo, un fular es solamente una tela larga que se ata de maneras determinadas alrededor del cuerpo, permitiendo el contacto estrecho entre el bebé y quien lo portea. Hay un mundo de fulares, varía la tela, el tamaño, el color pero siempre es eso, una tela. Los modos de atárselo al cuerpo -o nudos- también van cambiando con el pasar de los meses, permitiendo cada vez posturas mas adecuadas y cómodas para ambos, bebé y porteador. Hay nudos para llevarlo con la misma postura que tenía en la panza, para llevarlo de ranita, en la cadera, en la espalda, para dar la teta... es genial! porque estas en contacto íntimo con el pequeño, sabes que necesita, cuándo se despierta, cuando tiene hipo, etc. mientras podes hacer otras cosas (leer, escribir, caminar, e incluso algunas tareas del hogar, como limpiar o hacer las compras). Cuanto más leía sobre las ventajas de este tipo de porteo, más me convencía de que esto era lo que quería.

Digamos que mi ser mamá se armó de a poco, con la lentitud que crecía mi panza, mientras yo iba leyendo y abriéndome lentamente a un mundo que siempre me fue ajeno y que ahora se me volvía realidad.


Así, en esta búsqueda, me dí cuenta de que los bebés que no son llorones porque están en contacto con sus figuras maternantes la mayor parte del tiempo. Son bebés de "upa", de mimos, de brazos. De esta manera se sienten seguros, confiados, satisfechos de olor, calor, latidos... se sienten como en la panza, muy a gusto y saben que están protegidos. Siempre hay alguien ahí para satisfacer lo que necesiten. ¿Por qué habría de ser diferente, si nacen tan indefensos?

Jean Liedloff fue una de mis lecturas, ella dice que los bebés viven en el ahora constantemente, para ellos no vale el antes o después. Si "el bebé que esta pegado al cuerpo de su madre vive el ahora en un estado de beatitud; en cambio el bebé que no está en contacto con el cuerpo de su madre lo vive en un estado de deseo insatisfecho en medio de un inhóspito universo vacío." Entonces, tristemente, los cachorros en los cochecitos, están solos, aislados, a la defensiva e indefensos. Yo no quise eso para mi cachorro. Entonces, mi extravagancia fue que un día me planté y dije "no quiero ningún cochecito, quiero un fular".

Nadie entendió nada.

Muchos insistieron e insisten con lo del carrito de bebé. Pero, la verdad es que nos pareció tan amoroso llevar al bebé tranquilo y cerca nuestro que nadie logró convencernos.

Los invito a que lo intenten .... ir por la calle mirando, oliendo y hablándole muy cerquita a su cachorro. ¡¡Es maravilloso ser mamá o papá canguro!!

El cachorro vivió sus primeros meses a upa. Incluso, intentaron de buena manera que usáramos algo mas "tradicional" y nos regalaron algunas de las mochilitas comerciales. La verdad, es que nos resultaron poco prácticas


La gran duda para todos, incluso para nosotros fue cómo aprender a hacer los nudos. Al principio parecen difíciles, pero después uno les va tomando la mano. Lo genial es que al buscar en YouTube aparecen un montonazo de videos que explican cada uno de los nudos en detalle. Todo esto, facilitó mucho el poder usar este elemento tan sencillo y básico que por esas cosas de la civilización tecnológica dejamos de usar.

Pero les decía que es un mundo, porque el fular es una de las tantas opciones. También está el mei tai, la bandolera, la quepina y la guagüita. Estos diversos modelos de portadores ergonómicos pueden adaptarse a las necesidades de cada dupla. Encima, son mas económicos que los que nos ofrecen tradicionalmente y más fáciles de transportar. A nosotros nos pasó que al ir cumpliendo los meses y acercarse al año, pasamos del fular al mei tai y así seguimos. El cachorro es dócil, amable y tranquilo. Sabe que ahí, cerca de su mamá o de su papá siempre está protegido. Todavía hoy, ya con mas de un año y mas de 11kg lo seguimos usando y él va feliz. Bueno, también debo reconocer que a mi ahora con tanto peso llevarlo adelante me cuesta, pero en la espalda vamos genial. Y como no tenemos auto propio, esta tela es mil veces más cómoda que los cochecitos tradicionales para usar el transporte público.

 
Si les intriga saber más, en este enlace hay una "guía práctica del Método Madre Canguro" de la OMS que comenta muchas de las ventajas de este porteo. Y se les interesa aun más, les dejo datos de bellas mujeres que fabrican y enseñan a usar alguno de estos portabebés. Son todos de Argentina, pero si buscan en internet van a encontrar en casi todos los países.

Cerquita mío
Soy mamá canguro
Mamá loba
Maminia
Mami kanguro
Ruka-kai
Lumma
Mei Tai portabebé

Y de final final un regalo, Lennon en uno de sus videos, mostrándose como papá canguro de su hijo Sean

lunes, 29 de octubre de 2012

Lok@ x tu blog

Hace un tiemporecibi un premio por el blog y recien ahora me doy cuenta! esque con tantas cosas (casa, cachorro, mascotas, trabajos, familia, amigos...) a veces no dispongo de todo el tiempo que quisiera para atender este espacio como se debe.

Este premio viene de parte de Zary a quien le agradezco enormemente habermelo compartido. Es el segundo que recibo y la verdad es un muy lindo mimo! como para que me vaya a acostar con una sonrisa en el corazón Muchas gracias Zary!!!



La mecánica de este premio es:

  • El galardón se otorga a 7 blogs, los cuales al recibirlo, también premiarán a 7 blogs más y así sucesivamente.
  • Cinco de ellos no deben tener más de 300 seguidores. Los otros dos se eligen libremente.
  • No se podrá premiar nuevamente al blog que te lo entregó, pero sí nombrarlo y enlazar el ”LOK@ X TU BLOG” al que decidas nominar.
  • El blog premiado, deberá reflejar el último comentario que le han escrito en su blog y decir 3 cosas que le gusten y 3 que no.
  • Si algún blog es premiado más de una vez, no podrá votar a los mismos que las anteriores oportunidades.

Entonces....
1. El último comentario que recibé fue de Ileana (de Maternarte), quien me escribio 
"sí, sí, sí ! yo con ensayo-error "descubrí" (después de mucho padecer) lo de la leche de vaca con la mucosidad!!!!!! y Cecilia me encantó tu post! MA-ES-TRA!!"
-en "paidos iatrea.... pediatría" 28 de octubre de 2012-

2. Tres cosas que me gustan
  • Los viajes en familia
  • Las risas de mi cachorro
  • Disfrutar la naturaleza junto a mi compañero

3. Tres cosas que no me gustan
  • El mondongo y todo lo que sea carne
  • El olor a cigarrillo
  • La codicia
Mis 7 blogs seleccionados son:
  1. Casa en construccion
  2. BienCriando: a upita de mama y papa
  3. Ser papás y no morir en el capitalismo
  4. Amo ser mamá
  5. MaternArte
  6. Al borde de los 30
  7. Experiencias de una madre Pikler 
 A todas ellas ¡felicitaciones!

sábado, 27 de octubre de 2012

paidos iatrea.... pediatría

Llevo un año y medio de relación con médicos pediatras. Médicos, no doctores porque ninguno ha ido más allá de este título para obtener el siguiente, que es el de doctor. Al principio, con el pediatra nos veíamos todos los meses. Ahora, la relación se volvió un poco mas de uso, necesidad y abandono. Corté la dependencia.

En griego, niño se dice paidos y curación es iatrea. De la combinacion de estos términos surge la rama de la medicina que se encarga de evaluar el crecimiento de los chicos sanos y de buscar curar a los enfermos. O sea, la pediatría.


Evaluar el crecimiento de los chicos sanos, para un médico pediatra promedio, implica pesar y medir al cachorro, mostrar cómo va en la curva de crecimiento (curvas de crecimiento que usa la Sociedad Argentina  de Pediatría acá), recetar vitaminas (sin tener en cuenta si es amamantado o no, o cómo es la alimentación de la familia), indicar cuáles son las vacunas que hay que dar (normalmente utilizando solo los nombres de éstas y sin aclarar que enfermedades cubren, ni cuáles son las contraindicaciones más allá de la fiebre) y, claro, escuchar las dudas de los padres. ¿Me olvido de algo?

Pues bien, sepamoslo, los médicos pediatras son humanos y se equivocan, tanto como yo que escribo esto o como vos que lo lees. Son humanos, no dioses. Se cansan, se confunden y también la aciertan. Por eso, creo que es muy importante tener en cuenta algunas cosas, como por ejemplo:
* No hay porqué quedarse con la primer opinión y tomarla como palabra santa. Se puede no estar de acuerdo con la opinión del pediatra.
*Siempre es interesante considerar la experiencia que tiene en su campo, porque no todo se aprende en los libros o en la facultad. Un buen promedio de notas no hace necesariamente a un buen médico.
* Si nuestra intuición de madres nos dice que hay algo más, ocupemonos, no nos quedemos tranquilas con lo que dijo el médico.
* Tengamos en cuenta que muchos de los comentarios que recibamos, pueden ser más opiniones personales que opiniones médicas.
* Sus conocimientos pueden estar sesgados a lo común, lo comercial... las desviaciones, además de resultarles raras, les son desconocidas

¿Y esto por qué?

Bueno, un poco por enojo y aprendizaje. A ver... en mi experiencia de 19 meses de visitas a pediatras aprendí algunas cosas que no todos los pediatras que visite saben, entre las que están las que siguen:

ALGUNOS NENES PUEDEN
* Hacer pis y caca más ácidos cuando están cortando dientes. Entonces se les paspa con mayor facilidad la cola

* Luego de tener fiebre muy alta y mantenida en el día, les puede aparecer un zarpullido en la panza y la espalda

*  Producir mucha mucosidad en nariz, boca e intestinos por consumir muchos lácteos (si, así como lo leen, la leche  todos sus derivados son un producto comercial mas y nuestro cuerpo responde a la leche de otra especie generando mucosidad) lo cual esta asociado a gastroenteritis, bronquiolitis y broncoespamos frecuentes.

* Ser alérgicos a los antibióticos más comunes como el de amoxicilina

* La leche del pecho materno es genial para curar la conjuntivitis porque posee anticuerpos que combaten la infección.

* Tener unas líneas de fiebre al cortar los dientes 

En este tiempo no estuve de acuerdo con algunos pediatras que visité o nos visitaron. Y voy a remarcar dos situaciones en particular, una de cal (-) y la otra de arena (+)

(-) una pediatra que antes de que mi cachorro cumpliera el año me indicó comenzar a "cortarle la teta". Me horrorice y no volví a pedir turno con ella. Por esas casualidades, un día cae como médico a domicilio y nos ve lactando y retruca con "ya estamos grandes para la teta". Mi escasa respuesta fue "haremos lactancia prolongada". En un tercer encuentro, nuevamente nos ve amamantando y nota que "no la usa de chupete, realmente toma".
Comentario para ella: si, mi hijo de mas de un año se alimenta de mi leche y no de la de la vaca. Yo puedo y quiero darle de mamar.
Comentario a las mamas que escuchen estas cosas de sus médicos: todas las cosas que me dijo y conté son opiniones personales de ella. Solamente eso. La OMS recomienda lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y luego hasta los 2 años. No indica momento de destete. Eso es una decisión de la dupla madre-cachorro.

(+) A otra pediatra le comento que mi cachorro no come carne, que cada vez que le intenté dársela no quiso comer nada (y mi compañero insiste aún esperanzado). En otro momento le aclaro a la pediatra que vi que al no darle lácteos a mi cachorro no tiene mas mucosidad y ya no se enferma como antes. Su respuesta fue indagatoria ¿qué le das de comer? Le expliqué: le hago leches vegetales (de chia, sésamo o almendra para que tenga calcio, de avena por la fibra), come lentejas, quinoa, arroz integral, polenta, pastas. Verduras varias, y muchas frutas. Pasas de uva, cereales (trigo, maíz y quinoa inflada), aceitunas.  Usamos levadura de cerveza en copos para otros minerales. A veces muelo varias semillas y se las mezclo en las comidas.Evito jugos y gaseosas y golosinas. Me dijo, "es una alimentacion nutritiva, mientras la mantengas así, no veo inconveniente". La vez siguiente que la visité, me contó que ella le había empezado a dar a sus hijos quinoa en lugar de arroz blanco y que también había comenzado a incorporarles semillas molidas.

Bueno, para más datos sobre la relación con el pediatra está el libro de Carlos Gonzalez "Entre tu pediatra y tu" que es muy interesante




viernes, 26 de octubre de 2012

Recibir y dar la noticia

Hace poquito que una amiga mía está embarazada. Ella, de a poco, va contando a sus conocidos su nuevo estado, quiere compartir su felicidad.

Su deseo de ser mama es muy grande. Tan grande que antes de encarar la búsqueda biológica, comenzó los trámites de adopción con su pareja. También en ese momento se encargó de contarles a sus cercanos la novedad. Uno siempre desea compartir las cosas que nos llenan de alegría.

Bueno, entre estas dos situaciones hay una diferencia temporal de mas de un año. Charlando el otro día, me comenta las diferentes situaciones que vivió al dar la noticia de su embarazo.
Recordé como me puse yo misma cuando esto pasaba. Hay grandes diferencias entre nosotras en este punto. Yo tarde en asumir la alegría, quizás al principio tenia temor. Dar la noticia y recibir las felicitaciones me costaba mucho, hasta me avergonzaba. No fui de las que llamo a todo el mundo para comentarlo. Mi embarazo comenzó con una serie de sensaciones encontradas y muy internas, la alegría por la panza fue exteriorizándose a medida que mi panza se iba notando. Sin embargo, los comentarios que mi amiga esperaba al dar la noticia y compartir su felicidad fueron ... ¿cómo decirlo? inesperados, quizás. Dado que a ella le gusta escribir, le pedí que me los pase poniendo lo que le dijeron, lo que pensó y lo que respondió. Se los comparto, vale la pena. Eso sí, sus pensamientos frente a las respuestas son reales, crudos, explícitos y boca sucia.



Me siento muy distinta, siento algo que no puedo explicar con palabras y soy escritora, y algo que no tiene explicación en la ciencia y soy Licenciada en Ciencias Biológicas.
Decidí entonces contarle a la gente que estoy embarazada. Vale aclarar que estoy además en proceso de adopción con mi marido, lo cual no deseo abandonar. Más abajo les transcribo las respuestas que he recibido a mis comentarios, mis pensamientos entre paréntesis y luego la contestación real:

-                      -    Me gustaría contarte que estoy embarazada.
-                     -     ¿Cómo?
-                   -          (Ahhhhaaaha, ¿querés saber cómo puta? ¿te gusta mi marido o te calienta imaginarme
                 cogiendo? ¡sí, cogiendo pasó esto! )
-                  -          Gracias por ponerte contenta….

-          Hola, estoy embarazada
-          Pero…¿vos no ibas a adoptar?
-          (¿Y eso qué mierda tiene que ver? Estoy embarazada igual. ¿Vos te pensás ahora que paso mi ADN abandono mis sueños? ¿Te pensás que adopto porque no puedo tener “los míos”? ¿O que los adoptados no van a ser “míos”?)
-          Si, si, sigo en el proceso de adopción.


-          Te tengo que decir algo, estoy embarazada
-          ¡¡¿¿Y la adopción??!!
-          (Bien, gracias forro, ¿te pensás que ahora que tengo náuseas eso vale más que cualquier otra persona que podría ser mi familia? ¿Creías que sólo vos con esa pija corta me podías embarazar?)
-          Voy a seguir los trámites igual


-          Te quería contar que estoy embarazada
-          Cómo, ¿ya te dan un bebé?
-          (Pero tarada si te digo que estoy embarazada es que nadie me está dando nada excepto el semen de mi marido. Por algo no te dije las pelotudeces que suelen decir casi todas como “voy a ser mamá”, si te digo que estoy embarazada es que tengo un óvulo fecundado implantado en el útero, ¿te da la cabeza o es muy abstracto para vos?)
-          Jaja, estoy embarazada.


-          Hola, tengo una buena noticia, estoy embarazada
-          Pero…¿estabas buscando?
-          (No, no mamita, solamente cojo y cojo sin conocer ninguna de las consecuencias, y así de la nada tu diosito me mandó un chico)
-          Bueno, es algo personal
-          ¿Pero estabas buscando o no?
-          (¿Por qué no me contás cómo te hacés la paja mirando Violencia Rivas?
-          Prefiero que quede en la intimidad.


-          Estoy embarazada
-          Pero J, si te estabas cuidando.
-          (Bueno, a ver, si llamás cuidarse a apretarle bien el culo a mi marido cuando estoy por acabar, sí corazón, me estoy cuidando)
-          Bueno, eso queda entre mi marido y yo.

-          Hola, estoy embarazada
-          Me dejaste helada…
-          (¡Qué cosa! Yo en cambio estaba recaliente cuando lo hice, mirá vos che. A ver, un ratito más, trágate la sorpresa y felicítame que si no quedás como una envidiosa…)
-          Jaja, bueno.


¿Y ustedes? ¿cómo vivieron el momento de dar la noticia de su/s embarazo/s?

domingo, 21 de octubre de 2012

Dia de la madre

Hoy es un día más, también es un día comercial y, aprovechando esto, podemos conmemorar sintiendonos comodas, que es nuestro día.

No voy a despotricar sobre las reuniones sociales/familiares de este festejo.

Quiero valorar lo que significo para mi esta nueva denominación que me acompaña durante los últimos 18 meses y una semana.

La fragilidad de la vida es algo que esta presente en mis días. Por eso, preferí resumir muchas palabras en imágenes que muestran estos 18 meses juntos. Imágenes con las que busco agradecer por todo lo que estoy aprendiendo, por la nueva perspectiva, por todas las risas, los besos, los abrazos y tambien, por que no, las lágrimas, los dolores y los miedos.

Agradecer por este día a día que sabemos tener, en dónde mis tiempos los decide alguien más, en donde las prioridades estan alteradas para quién nos ve desde afuera, en donde compartir el tiempo es la regla. Querio celebrar por la luz, por las enseñanzas sobre mi misma, sobre la vida. Porque esta nueva denominación "me cambio la vida", pero no por otra. En verdad, me cambio la forma de "ver la vida". Ahora me afectan cosas que antes no y tambien veo y entiendo cosas que antes no.

Celebro con todas las mujeres que se dejaron atravesar integramente por esta experiencia y que se atreven a vivir la aventura. Entonces, feliz día

viernes, 12 de octubre de 2012

Portear una tradición, el placer de llevarte cerquita mio

El placer de llevarte Cerquita Mío” es un carnaval de Blogs iniciado por Cerquita Mío, para celebrar la Semana Internacional de la crianza en brazos 2012 y dar a conocer lo maravilloso de llevar pegaditos nuestros hijos siempre cerquita nuestro…




Cuando me embaracé, comence una búsqueda extraña que me alejó de a poco del mundo conocido y me adentro en un mundo antiguo, de tradiciones e intuiciones. Con el tiempo me di cuenta de que ese camino me armaba una maternidad diferente, pero más mía. En ese camino sigo, y por ese camino voy con mi cachorro a cuestas, contagiando la maravilla de llevarlo cerca y compartir mucho mas.

Así, aprendimos nudos y nuditos para el fular y ahora disfrutamos del mei tai con el cual  me cargo a la espalda al cachorro (pese al peso de un de año y medio, si) para recorrer juntos nuestra tierra. Y descubrimos flores y animales, y nos reimos y cantamos. Asi vamos compartiendo. No podria llevarlo de otra manera. Se que esta es nuestra manera y es la mejor.


 

Semana de la crianza en brazos, 

¡ compartiendo como canguros !


 



jueves, 27 de septiembre de 2012

pasiva y activa

Tengo tantas cosas en mente que quisiera escribir!
es la tercer noche que se me hacen mas de las 2 de la mañana y aca sigo
Tengo muchas cosas por resolver mientras voy resolviendo otras cosas. Yo me creo una persona bastante tranquila, no del todo activa, sin embargo vivo mi vida entre 4 trabajos que me exigen, mi intencion de seguir criando con apego, colechando y lactando... entre esto tambien esta mi pareja, mis amigas, mi familia
¿como hago?
por ahora solamente se que estoy cada vez menos conectada con mis trabajos, me cuestan.... cada uno a su manera lo hacen
¿que quisiera hacer? no lo se, incluso desearia anotarme y hacer mi doctorado
... el viernes vence una presentacion para armar un grupo de investigacion en la universidad, no tue momento de armar / pensar en nada... sera la proxima
hoy perdi la tarde en un trabajo en el cual hice poco y eso me desgana, lo bueno es que mi cachorro me acompañaba y se porto muy bien
no tengo mucho tiempo de escribir y me apena
que dificil que es, pero cuando paga una sonrisa!

jueves, 20 de septiembre de 2012

Fragilidad de la vida

¿Pensaron en cuán frágil es la vida?

¿cuántas cosas sencillas, tontas y terribles pueden hacer que se termine?

En algún momento de nuestra infancia (generalmente entre los 6 y los 8 años) caemos en la cuenta de lo que significa la vida y su antónimo, la muerte. En un instante, un nene cualquiera observa que no hay reverso, que sacar la vida es un acto definitivo. La vida se acaba y ya, no hay vuelta atrás. Es en la adolescencia cuando caemos en la cuenta de que es algo que nos toca a todos, en algún momento. Así, nos hacemos a la idea de que la muerte es parte de la vida, es la otra cara de la vida.

Años antes de esa etapa, alrededor de los 2 años, nos creemos invencibles. No comprendemos ni conocemos el concepto de muerte. En esta etapa irradiamos vida.

Hoy, unos queridos amigos despiden a su hermoso sobrino de casi 3 años. No voy a entrar en el porque de su fallecimiento, solamente diré que fue sorpresivo. Estamos muy tristes todos quienes lo conocimos y conocemos a sus papás. Estamos perplejos y sorprendidos, dolidos por la pérdida.

¿Cómo entender una muerte tan prematura?

Duele, y es difícil para mi no reevaluar cosas. Desde hace un tiempo ya que vengo pensando que somos afortunados porque estamos bien, sanos, porque estamos juntos y podemos sonreír. Este pensamiento, que podría ser tomado como algo bastante negativo, me sirve para valorar la existencia y salud de mi familia. Lejos de agobiarme, lo tomo como un regalo. Se que existen una infinidad de "detalles" que podrían acabar con la vida, con nuestra vida. Suena sensacionalista y terrible, pero ver esta sombra me permite valorar la luz. Gracias a este planteo, disfruto mucho mas de lo que puedo imaginar actos tan sencillos como un abrazo, una sonrisa, salir a caminar. Es por este pensamiento, que en lugar de tener miedo intento buscar maximizar el tiempo que tengo para estar con mi cachorro. Quiero vivir lo que transito en la vida. Desde este pensamiento estoy reevaluando todo, mi trabajo, la relación con mis amigos, mi familia, me estoy reevaluando a mi también en mis valores.

Alguna vez, años atrás, estudiando genética emprendí que la supervivencia de un embrión recién fecundado no era lo más probable. Y que si encima esperábamos un embrión que se desarrolle dentro de los parámetros de esa región que llamamos "normal", bueno, ahí la probabilidad baja mucho mas... o sea, nacer y sano no es lo mas probable desde la genética. Sin embargo, hay muchisimos embarazos y nacimientos!! y esto, a mi me resulta maravilloso.

Hoy, con esta tristeza que intento contener, vuelvo a repensar esa maravilla que es la vida y veo su contraste. El perfil que se dibuja habla de cómo fuimos gestados, acunados, amados, abrazados, besados, soñados. ¿Qué se puede decir de una personita tan pequeña que recibió todas estas cosas? El contraste es lo sencillo, eso que puede llegar de improvisto, en cualquier momento y arrebatarnos el milagro que es tener un hijo sano y feliz. Pienso en el sobrino de mis amigos, en su papá y su mamá y me quedo sin palabras. Sólo deseo que hayan logrado disfrutar el tiempo que estuvieron juntos, y que con el tiempo sean capaces de volver a disfrutar, que disfruten de cada día de esta vida. De cada uno de los días, porque todos los días cuentan. Y esto también me lo digo a mí misma.




miércoles, 15 de agosto de 2012

educa-ando

Entre mis tantas facetas, me gusta decir que intento ser educadora. Y lo intenté y no me sale. No puedo dar un curso de algo que no sienta, en lo que no crea.

Cuando estoy contando algo que lo demás deben saber, busco transmitirles lo que me gusta o fascina de ese tema. Me es imposible no hacerlo. No sé si soy buena, pero le pongo ganas. De alguna manera hablo desde el corazón. Siempre busco mejorar, aprender de los demás. Porque en definitiva, me gusta compartir lo que disfruto. Y no creo que educar sea solamente hablarle a un cerebro. Sé que hay un otro ahí frente a mi, escuchando. Y que ese otro siente, percibe, recuerda y piensa. De mi experiencia aprendí que las cosas que más recuerdo, son esas enseñanzas en las que le hablaron a mi ser integral. En donde mente, cuerpo y corazón estuvieron involucrados. Los detalles solamente cerebrales están difusos. No alcanzan la misma intensidad.

Actualmente trabajo en escuelas primarias y me da pena escuchar a muchos, muchos maestros y directivos y padres. Maestros que se olvidan de las diferencias individuales, que sólo contemplan la masa de los no iluminados (a= sin, Lumni=luz). Grupos enormes encerrados, quietos, incómodos, con horarios sin contexto fisiológico, acostumbrados a los maltratos, las burlas y la discriminación. Hablo en general, también he conocido maestros amorosos.

Este lunes que pasó fue el estreno mundial de una película en donde se plantea porque la educción tradicional es como es y cuenta también sobre todas las otras escuelas pedagógicas que existen, chiquitas, elitistas pero que contemplan las libertades individuales, el respeto, los ritmos biológicos. La película se llama "LA EDUCACIÓN PROHIBIDA" y puede verse o descargarse de http://www.educacionprohibida.com/

Uno de los temas a resolver en mi maternidad es este ¿Cómo, dónde, de qué manera voy a educar a mi cachorro?


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