domingo, 23 de octubre de 2011

Comida no-ñuñu

Mi cachorro desde hace algunos meses que prueba el sabor de diferentes frutas. Se las ofrecemos asegurandonos que no se van a desprender trozos, o fibras cuando la succione. Todo lo que le dimos a probar, que no fue mucho, pero si algo, le a resultado gustoso.

Si bien ya tiene los meses en los que los pediatras tradicionales recomiendan dar la primera papilla, aun no le hemos ofrecido nada triturado para que pruebe. Aun no cortó ningun diente. Igualmente seguimos ofreciendole trozos de frutas para que saboree. Bueno, esta semana nos sorprendió. Le dimos pera y le gustó y se emocionó. Tanto que al querer retirarle el trozo, nos retenía la mano. Claro, que con tanta succion, la jugosa y suave pera se deshizo en su boca. Lo magnifico fue verlo masticar estos pedacitos con una sonrisa de felicidad! Nos maravillamos. Nos sorprendimos. Estaba alimentandose por primera vez de algo "no-ñuñu". Bello y dulce momento!! con qué rapidez crece!!

[La segunda parte en hammmm... que rico!]

jueves, 20 de octubre de 2011

Postnatal, apego, lactancia prolongada... una tendencia que crece

Leslie Power y la foto problemática
Leslie Power es mujer, madre y psicóloga chilena. Hace algún tiempo atrás le cerraron su perfil de Facebook por haber subido una foto que consideraron como obsenaen porque se mostraba ella amamantando. Indignada, pidió explciaciones y se armó un gran revuelo.

En ese momento dijo "Esto es una censura, pero lo más terrible aún es que es una censura a la crianza, a la entrega y al amor".

Ella es psicóloga clínica y es experta en desarrollo infantil. Es una de las fundadoras de la institución Espacio Crianza, organización que se dedica a ofrecer ayuda a los padres en la etapa de crianza de sus hijos, y promotora del Movimiento Ciudadano por el Postnatal de 6 meses que acaba de entrar en vigencia en Chile.

Como otras veces, les comparto una nota interesante de María José Errázuriz L. publicada en Emol.

“La mujer recién está comprendiendo 
las malas jugadas del feminismo”


Es apasionada y da sus batallas hasta el final. Por eso, no se amilanó hace un año, cuando Facebook trató de cerrar su cuenta porque había subido una foto amamantando a su hijo que fue considerada indecente.

Tampoco bajó los brazos durante la larga discusión del post natal de 6 meses, ocasión en que hizo escuchar la voz de quienes abogan por una lactancia a libre demanda prolongada, el colecho (dormir cercano) y la crianza en brazos (mamá canguro).

Es que Leslie Power es así, apasionada. Calificada por muchos de extremista en sus posturas, ella no se complica porque cree firmemente que su lucha es un bien superior, los derechos de los niños. Psicóloga clínica, difunde sus posiciones a través de Espacio Crianza y asegura que en la actualidad la mujer, madre, está viviendo en el peor de los mundos, donde el embarazo y el parto han sido convertidos en un negociado.

“Dicen que demonizo la cesárea y la leche de fórmula, pero eso no es así. Bienvenidas ambas cuando son realmente necesarias, pero por favor, que alguien me explique por qué de Plaza Italia para arriba la tasa de cesáreas es de un 67% cuando en el mundo es de un 5”, señala vehemente.

-Si tenemos esas tasas de cesáreas es porque las mujeres están dispuestas a eso.
“Sí, pero para mí, la mujer es una víctima del sistema que recién está comprendiendo que esto es una mala jugada del feminismo. Se agradece el feminismo en tanto ganamos calle, universidad, voto, anticoncepción, pero la salida de la mujer de la casa no consiguió que el hombre entrara a la casa, quedando los hijos al desamparo, al cuidado de un tercero. Lo que estamos haciendo es abandonar a nuestras crías o institucionalizarlas (sala cuna-jardín) a temprana edad.
“Y la sala cuna no es buena. No es buena porque las mujeres nunca hemos estado preparadas para cuidar octillizos; si así fuese, bienvenida la sala cuna y yo cuido a ocho en el mejor de los casos, 15 a veces. La mujer está preparada para cuidar a uno, con excepción de mellizos”.

-Te olvidas de la libertad de las mujeres para tomar sus decisiones. La libertad de querer tener una maternidad tardía, de querer dar pecho tres meses, de trabajar...
“Desde qué lugar toman su decisión. Lo único que han conseguido con ello es un aumento del tabaquismo, del alcohol, de los tranquilizantes, ataques cardíacos anticipados, estrés. Las del barrio alto con justa razón se ‘piscolean’ para relajarse un rato si han trabajado como esclavas toda la semana”.

-Okey, pero siguen siendo opciones personales.
“El tema aquí es que hay derechos por los que velar, y el derecho del niño, que es vulnerable, dependiente, alguien lo tiene que proteger. Somos el único mamífero, el más inteligente, que está pegado casi 20 años a su madre y padre, mientras que otros, se alejan después de algunos meses. Si nosotros no nos vinculamos –ahí está la teoría del apego- correctamente, el efecto será negativo. La succión del niño al nacer no es por hambre, es porque tiene necesidad de seguridad. Los 30 minutos después del parto son claves para determinar una buena lactancia, pero los niños son retirados a los minutos porque el doctor tiene consulta”.

Leslie Power es categórica. “La lactancia es el mejor alimento biológico, afectivo, psicológico, cognitivo, social de un niño y eso explica porque los nórdicos han establecido postnatales de 2 años” y profundiza en la idea de que sea libre demanda, indicando que la guagua quiere succionar para sentirse seguro. “Cuando una madre es más rápida en la satisfacción de su guagua hay menos estrés en el cerebro del niño; en palabras simples, a mayor placer, más caminos neuronales, más inteligente; a mayor estrés, cortisol, caminos rotos”.

-¿Ese debería ser el post natal? ¿Dos años?
“Una guagua es considerada como tal hasta los dos años; un recién nacido requiere de contacto piel a piel a lo menos de tres meses y de ahí que existan las mamás canguros, algo que las indias hacían no porque no existieran los coches. La modernidad hace que las casas tengan una pieza para cada niño y después yo tengo pacientes aquí que me consultan por qué su hijo de 11 años se sigue metiendo a su cama. Y me explica que sacó a la guagua de su pieza a los 2 meses y aplicó el método “Duérmete niño” que es traumatización cerebral pura”.

-¿Bajo está mirada, un post natal de 6 meses es insuficiente?
“Sin duda. Peor aún, esto no es un post natal, es un permiso parental post natal donde yo tengo la posibilidad de trabajar jornada reducida y traspasar 6 semanas al padre. El mensaje de la ley dice que es para garantizar la salud de los niños y eso se consigue con lactancia exclusiva, ¿dónde se ha visto a un hombre que dé pecho? Esto tiene que ver con un derecho, con tratados internacionales de la Unicef, la OMS, y muchos otros, que Chile tiene el deber de cumplir”.

-Pero no se puede obligar a la mujer a poner la pechuga.
“No se tiene que obligar a nadie, pero se tiene que entender que existe un derecho universal del niño de recibir el mejor alimento que es la leche materna”.

-La madre puede dejar la leche en mamadera para que se la dé el padre.
“Perfecto, entonces ahí tenemos que aceptar que la figura de apego es el padre. ¡Mujer, decide informadamente porque tu hijo es dependiente y sin ti no sobrevive! Muchos cuestionan que la mujer esté fuera del trabajo 6 meses, pero a nadie se le ocurre pensar en el horror que es dejar a una cría. ¿Y después que tenemos? Ritalín a destajo, psicopedagogas, fonoaudiólogas, psicólogas para que los niños aprendan a manejar sus emociones, furgones escolares acarreando niños, a la tía papasfritas, a la tía Yingo, y nos preguntamos por qué los niños tienen tantos problemas”.

-Hay expertos que señalan que los 6 meses de post natal no es adecuado, porque a esa edad el niño tendrá conciencia de la partida de la madre, cosa que no ocurre a los 3.
“Los estudios señalan que la ansiedad ante el extraño, que es cuando el niño reconoce al otro, se da recién a los 8 meses. Patricia Crittenden sostiene eso, pero pregúntale a ella qué le pasa a una guagua al ser abandonada a los 3 meses, cómo experimenta sus angustias”.

Leslie hace un alto y denuncia: “hace tres meses Piñera levantó la prohibición que existía de hacer publicidad de leche de fórmula. Somos el segundo país después de Estados Unidos, no hay más, porque nadie en su sano juicio lo haría. La humanidad ha sobrevivido de leche materna porque es mágica”.

-Tu postura es vista como excluyente por muchos, una postura que deja a la madre como única figura de apego, única encargada de los niños.
“Mi postura no es excluyente. Yo trabajo con familias, para que una mujer pueda desplegar sus habilidades maternas, necesita estar contenida no sólo por su pareja, si no por su familia, por la sociedad completa, la tribu. Cuando se protege a una madre en post parto se está protegiendo a un hijo y a la madre. La lactancia prolongada, es decir, más de 6 meses es protección del cáncer del pecho, de ovarios, de la osteoporosis, de la depresión post parto.
“Si fuéramos una sociedad que avanza, o mejor dicho retoma lo de nuestros antepasados, la mujer debiera trabajar con su cría a cuestas. A mí me daría mucha lata estar en reclusión domiciliaria porque tuve mi guagua; lo moderno sería tenerla, darle su tiempo, tener un buen acople y partir a trabajar con la guagua. Tengo cuatro pacientes que lo han hecho y nadie se ha atrevido a ponerles mala cara porque la imagen de una madre con su hijo es muy potente”.

-¿Quedaron cosas pendientes tras la dictación de la ley? ¿Puede ser mejorada?
“Hay mucho que hacer, y estamos trabajando con el Sernam. Este permiso parental post natal requiere de un apoyo a los partos respetados, a la lactancia, a la crianza, a la conciliación real familia-trabajo, a la flexibilidad. Nuestros hijos están muy solos”.

martes, 18 de octubre de 2011

las Mujeres podemos cambiar el mundo

Les copio una nota de "El Blog Alternativo" en donde se reproduce una entrevista a Jean Shinoda Bolen. Espero que les guste tanto como a mí.

Jean Shinoda Bolen es una autora a la que todas las mujeres le debemos mucho y sobre todo las mujeres maduras porque mientras que la sociedad actual las relega al cirujano, ella les confiere todo el poder y sabiduría que siempre han tenido y del que se han beneficiado las comunidades.
En esta entrevista publicada en La Contra de La Vanguardia el 24-12-2004 pero totalmente vigente, Jean explica cómo todos estamos interconectados y el gran poder de los Círculos de Mujeres.
Ella está convencida que los círculos de mujeres pueden acelerar el cambio de la humanidad y que la era patriarcal y depredadora toca a su fin.
ENTREVISTA:
Jean Shinoda Bolen tiene 68 años. Es de familia japonesa y nació y vive en Los Ángeles. Doctora en Medicina, analista junguiana y profesora de Psiquiatría en la Universidad de California, está divorciada y tiene dos hijos. Cree que Iraq es Vietnam repetido una y otra vez, y que es una pena que tengamos que aprender a través de tanto sufrimiento. Dice que la espiritualidad une y las religiones dividen.
¿Quejarse es perder el tiempo?
¡Claro!

Hay mucho que aprender…
Por eso a mi me interesan las mujeres maduras, con humor y activas. A partir de los 40 años empieza lo mejor si eres capaz de darte cuenta de la cantidad de cualidades potenciales que hay dentro de ti. Entonces te entran ganas de convertirte en bruja.

No se yo…
Se lo diré de otra manera: una bruja es una persona con poder personal.

Eso me gusta
Las brujas sabias dicen la verdad con compasión, y no comulgan con lo que no les gusta, pero no tienen la rabia de las mujeres más jóvenes. Algunos hombres excepcionales pueden llegar a ser brujas, los que tienen compasión, sabiduría, humor y no están supeditados al poder.

¿Algo más?
Sí. Las brujas sabias son capaces de mirar hacia atrás sin rencor ni dolor; son atrevidas, confían en los presentimientos, meditan a su manera, defienden con firmeza lo que más les importa, deciden su camino con el corazón, escuchan su cuerpo, improvisan, ni imploran, ríen, y tienen los pulgares verdes.

¡…!
Quiero decir que tienen mano con las plantas. Y también con los animales. Primero aprenden a amar lo que hacen, luego alientan a otros al crecimiento. Saben reconocer lo frágil y lo que tiene valor, y también lo que debe ser podado.
¿Hay que esperar a la vejez para ello?
Cuanta más edad, más camino aprendido. La observación compasiva de la vida de los demás te enseña mucho, y las mujeres sabias se pasan mucho tiempo observando. Algunas mujeres, muy pocas, son sabias a partir de los 30 o 35 años; esas a los 60 son increíbles.

¿Qué nos quiere transmitir?
Que las mujeres tienen la oportunidad de cambiar el mundo en las próximas décadas. Pero que si no lo hacen ya, probablemente ya no lo harán.
¿Por qué dice eso?
Tras el extremo feminismo de los 70, ahora el péndulo se haya en el centro por eso tenemos que aprovechar este momento. Las mujeres que se lo permiten pueden hoy llegar al equilibrio, a ser completas, fuertes y vulnerables al mismo tiempo.
¿Un camino colectivo?
Por supuesto. No tengo la menor duda de que un pequeño grupo comprometido puede cambiar el mundo. En realidad, así ha sido hasta ahora.
¿Y cuál es el secreto para lograrlo?
El millonésimo círculo. Yo aliento a las mujeres a formar círculos que tengan un componente espiritual. Simplemente escuchando los problemas, anhelos y miedos de otras mujeres y contando los tuyos, adquieres fuerza.
Perdone, pero por qué en un círculo
Cuando uno está sentado en círculo y en silencio se da cuenta de que hay una conexión espiritual con poder transformador. Yo pertenezco a uno desde hace 18 años: encendemos una vela, guardamos silencio, contamos lo que nos preocupa, debatimos, y juntamos nuestras energías con un propósito.

¿Convocan el poder interior?
Interior y exterior. La espiritualidad, la física cuántica y el budismo dicen lo mismo: Todo y todos estamos interconectados y por tanto lo que cada uno haga influye en el mundo. Los círculos de mujeres transforman el mundo a través de la activación del campo mórfico de la teoría de Rupert Sheldrake.

¿El centésimo mono?
Sí, este biólogo desarrolló la hipótesis de que cuando una masa crítica de monos llega a un determinado conocimiento, este se transmite de forma intuitiva e instantánea a todos los miembros de su especie. Del mismo modo, un número crítico de círculos de mujeres puede activar las cualidades femeninas tan necesarias para que el mundo cambie.

¿Porqué no círculos mixtos?
Entre mujeres hay una conexión natural. Algunos estudios evidencian que cuando una mujer que sufre estrés habla con otra mujer, ambas liberan la hormona de la maternidad que provoca que el estrés descienda.

Curioso
Si las mujeres estuvieran implicadas en los procesos de paz, todo sería más fácil, ¡pero si los que la negocian son machos alfa…!

¿Qué ocurre cuando se encuentran un hombre y una mujer estresados?
Cuando un hombre estresado se encuentra con otro, segregan testosterona, que provoca huída o enfrentamiento. Pero si ese mismo hombre se encuentra con una mujer que le comprende, una bruja sabia, su adrenalina baja y su autoestima sube. Y basta solamente con que se siente a su lado.
Es bonito eso que dice
Estamos llenas de recursos poderosísimos a los que no prestamos atención, como por ejemplo el conocimiento intuitivo. Estos conocimientos se pueden desarrollar en los círculos.

¿Que camino interior propone?
Sea auténtica, sea consecuente con su persona interior y averigüe qué quiere hacer con su preciosa vida. Desde fuera intentarán contestar por usted a las preguntas esenciales, no lo permita. Desvele qué tipo de arquetipo domina en usted.

¿A qué se refiere?
Sus patrones internos, que yo resumo en siete arquetipos de diosa. Cada mujer tiene dos o tres dominantes, que van desde la autónoma Artemisa y la fría Atenea, hasta la nutritiva Deméter, la creativa Afrodita, o Hera, la diosa del matrimonio.

No será tan simple
No. Pero si podemos llevar una vida en la que el arquetipo dominante y nuestro rol en la vida coincidan, nos sentiremos satisfechas.

domingo, 16 de octubre de 2011

me quedo con lo primero que escuche

Vincent van Gogh: Campos de trigo, 1890
Estos días estuvimos afuera. La noche de ayer a hoy nos agarró en la ruta volviendo. Pedí de frenar y dormir un poco. El cachorro dormía.

Lo primero que escuche al aclarar la madrugada fue el trino de varios pajaritos. Que bello!

Todavía lo recuerdo y me refresca el alma. Los aromas a campo... la tierra húmeda, el pasto, el cielo en ese color indefinido blanco-celeste- crema que anuncia que ya es el nuevo día.

Hoy fue mi primer día de la madre.

Después el día fue perdiendo la magia, la belleza, la sorpresa. Ahora me voy a dormir aun con la tristeza en la garganta. Mi cachorro llora por mi porque no me sale.

Nada grave. Hay dichos que duelen. Hay ausencias que se notan.

Sin embargo, es sólo un día comercial, cierto? No tuvo nada de diferente a cualquier otro. Entonces es así. Y me conformo con los ojos y los mimos de mi cachorro para quien es que realmente vale que yo hoy haya querido festejar este día.

miércoles, 12 de octubre de 2011

juntada en la plaza por la libertad de elegir

Si están en Buenos Aires, nos juntamos el jueves 13 de octubre a las 15hs en la Plaza de Mayo para manifestarnos y apoyar la idoneidad de las parteras para asistir partos en domicilio planificados

Los bebes que no lloran, ¿hay un secreto?

Hola
La imagen es de http://libellune.com/v2/
queria escribir algo sobre cómo empecé a conocer el mundo de la crianza con apego, crianza natural o en brazos.... como dí con los sistemas de porteo y este mundo de cosas y cositas. Pues bien, al quedar embarazada en algun momento me di cuenta que los bebés de las koyas no lloran. He estado varias veces en provincias del NOA, Bolivia y Peru y nunca los he escuchado llorar ¿por qué? Por ahora, en lugar de contarles cómo fue toda mi búsqueda les comparto esta entrada del blog de Sarai Llamas que cuenta algo similar, pero de los bebés de culturas africanas. Se los dejo....
Testimonio escrito por Claire en el sitio web inglés InCultureParent. Se trata de una madre africana, que vive desde hace varios años en Inglaterra, y nos describe su experiencia de los primeros seis meses de vida de su hija, en los cuales ha “descubierto” la sabiduría del instinto en sus raíces. Os dejo con una lectura aleccionadora, que nos deja con una sencilla regla: el bebé es el único manual del cual nos debemos fiar si queremos ser unos buenos padres. Os daréis cuenta de lo poco que cuesta hacer a un niño feliz.

Los niños africanos no lloran, ¿cuál es el secreto?

Nací y crecí en Kenya y en Costa de Marfil hasta la edad de 15 años, luego me transferí al Reino Unido. Sin embargo, siempre he sabido que quería criar a mis hijos (cuando los tuviera) en casa, en Kenya. Sí, daba por supuesto que tendría hijos.

Soy una mujer africana moderna: con dos licenciaturas, pertenezco a la cuarta generación de mujeres que trabajan en mi familia. Pero cuando se trata de niños, soy una africana tradicional. Sigue siendo mi convicción que la vida no está completa sin hijos y que los niños son una bendición a la cual renunciar es una locura. De hecho, no tener hijos no es ni siquiera considerado.

Mi embarazo inició en el Reino Unido. Con el embarazo sentí un fuerte impulso a volver a casa, y cuando estaba de cinco meses ya había vendido mi estudio y establecido una nueva actividad, me había mudado de casa y de continente.

Cuando supe que esperaba un hijo hice lo que la mayoría de las mujeres embarazadas en el Reino Unido haría, leía vorazmente: Our Babies, Ourselves, Uncoditional Parenting, todos libros de W. Sears, y la lista podría continuar (mi abuela después me comentó que los niños no leen libros y que todo lo que tenía que hacer era “leer” a mi bebé).

Todo lo que leía decía que los niños africanos lloran menos que los niños europeos. Esto me intrigó mucho y quería averiguar el por qué.

Una vez en casa, en Kenya, comencé a observar. Mi mirada se dirigía hacia las madres y los niños, y estaban por todas partes, incluso si los bebés africanos menores de un mes y medio de vida están sobre todo en casa.

Lo primero que noté fue que, a pesar de su ubicuidad, en realidad era muy difícil “ver” realmente a un bebé en Kenya. Por lo general están muy bien “vendados” antes de ser cogidos en brazos o envueltos con un fular sobre la espalda de su madre (a veces el padre). Incluso los más mayores, envueltos en la espalda de los adultos, están protegidos con una tela de grandes dimensiones. La forma en la que están envueltos es como una réplica de un útero. Los niños están literalmente enfundados con el fin de ser protegido contra el estrés del mundo exterior al cual han recientemente llegado.

La segunda observación que me quedó clara era legada a una diferencia cultural. En el Reino Unido se supone que los bebés lloran, el llanto es inherente al niño. En Kenya, sucede exactamente lo contrario: se supone que los niños no lloran. Si lo hacen es un signo de que algo terrible sucede y tenemos que actuar inmediatamente para poner remedio y eliminar la causa. Mi cuñada inglesa una vez me dijo: «Aquí a la gente no le gusta que los niños lloren, ¿verdad?». Me di cuenta de que su observación resumía perfectamente la diferencia.

Todo se volvió aún mucho más claro cuando por fin dí a luz y mi abuela vino a verme desde su poblado. Mi bebé lloraba muy a menudo, de hecho. Exasperada y cansada, se me olvidó todo aquello que había leído, y a veces me daban ganas de llorar con ella. Pero para mi abuela era muy simple: «¡Nyonyo!», «¡Dále el pecho!», era su respuesta a cada simple gemido.

Había momentos en los que lloraba porque tenía el pañal mojado, o quería estar en sus brazos, o porque necesitaba echar el aire, pero sobre todo quería que le diese el pecho —y no importaba si tenía hambre o si sólo necesita un momento de consuelo. La llevaba envuelta en mi espalda con el fular, y dormía casi siempre con ella (colecho), de tal forma que darla el pecho era una extensión natural de aquello que ya hacíamos.

Improvisamente me dí cuenta de que el secreto del alegre silencio de los bebés africanos no era tan difícil de desvelar. Se trataba de una simbiosis constituida para satisfacer las necesidades. Algo que requiere una total suspensión de la idea de lo que debería haber sido, sustituyéndola por la aceptación, sin condiciones, de lo que realmente está sucediendo en ese momento.

El resultado fue que mi hija comía mucho —mucho más de aquello que había leído nunca y por lo menos cinco veces más de lo que establecían ciertas pautas de nutrición que había visto.

A los cuatro meses aproximadamente, cuando la mayoría de las madres de la ciudad empiezan a introducir alimentos sólidos, de acuerdo con los patrones de destete, mi hija retornó a un ritmo de lactancia de recién nacido: la daba el pecho cada hora, fue un shock total. En los últimos cuatro meses, el tiempo entre toma y toma había comenzado a aumentar, y yo había iniciado a tratar a algunos pacientes sin que mis pechos gotearan y sin que la niñera interrumpiera las sesiones porque el bebé tenía hambre.

La mayoría de las madres, del grupo de madres y bebés al que asistía, habían diligentemente comenzado a introducir la crema de arroz (para prolungar el tiempo entre tomas) y todos los profesionales involucrados en la vida de nuestros hijos —los pediatras, e incluso las doulas— decían que era lo mejor: las madres necesitaban descansar, era asombroso el esfuerzo de estos últimos cuatro meses de lactancia materna exclusiva. Ellos nos aseguraron que nuestros niños estarían bien.

Sin embargo, sentí algo dentro de mí que desafinaba, y cuando intenté, sin mucha convicción, mezclar un poco de papaya (es la comida tradicional para el destete en Kenya), con leche en polvo y se lo ofrecí a mi hija, ella ni siquiera lo probó.

Así que llamé a mi abuela. Ella se hecho a reír y me preguntó si yo había vuelto a leer libros. Me explicó que la lactancia materna está muy lejos de ser lineal.

«Te dirá ella cuando estará lista para la comida, su cuerpo te le dirá»
«¿Qué debo hacer hasta entonces?» le pregunté ansiosa.
«Sigue haciendo aquello que has hecho hasta ahora, simplemente Nyonyo».

Así que mi vida se sosegó de nuevo, se detuvo prácticamente. Mientras que muchas de mis compañeras se asombraban cada vez más de cómo dormían sus hijos ahora que habían introducido la crema de arroz, e incluso se aventuraban con otros alimentos, yo me despertaba cada dos horas con mi hija e informaba a los pacientes que lo de volver al trabajo no sería tan fácil como me lo esperaba.

Pronto descubrí que me estaba convirtiendo, involuntariamente, en un servicio de apoyo y de información para otras madres de la ciudad. Mi número de teléfono empezó a pasarse entre las madres y, a menudo, mientras amamantaba a mi bebé pronunciaba estas palabras: «Sí, dale otra vez el pecho. Sí, incluso si se lo acabas de dar. Sí, hay veces que no encuentras ni siquiera el tiempo para quitarte el pijama durante todo el día. Sí, necesitas comer y beber como un caballo. No, no tienes que volver a trabajar si te lo puedes permitir». Por último, tranquilizaba a las madres: «No te preocupes, después será más fácil». Esta última frase era una profesión de fe, porque para mí las cosas no eran más fáciles.

Una semana antes de que mi bebé hiciera cinco meses, regresé a Inglaterra para ir a una boda y para presentarles a mi hija a la familia y a los amigos. No tenía exigencias particulares, por lo que fue fácil continuar con los ritmos de la lactancia. Continué, a pesar de las miradas de muchos extranjeros, que me observaban desconcertados sólo por el hecho de que daba el pecho a mi hija en lugares públicos (muchos “espacios para la lactancia materna” estaban relegados en los cuartos de baño, y yo no quería usarlos).

En la boda, en la mesa durante el banquete, la gente que estaba cerca de nosotros observó: «Que niña más tranquila, pero la das el pecho mucho». No comenté nada, pero cuando otra mujer me dijo: «He leído en alguna parte que los niños africanos no lloran casi nunca», no pude reprimir una carcajada.

Lo más importante que me ha guiado ha sido la dulce sabiduría de mi abuela:

1. Ofrecerle el pecho cada vez que el bebé tenga algún problema, incluso si lo acaba de hacer.
2. Duerme junto a tu bebé (colecho). Así puedes darlo el pecho antes de que se despierte completamente y esto le permitirá volver a dormir más fácilmente y podrás descansar más.
3. Ten cerca una botella de agua durante la noche: para mantenerte hidratada y hacer fluir la leche.
4. Haz de la lactancia materna tu prioridad (particularmente durante los períodos de crecimiento) y déjate ayudar de los que te rodean. Y recuerda: son pocas las cosas que no pueden esperar.

Lea a su hijo, no libros. La lactancia materna no es lineal, sube y baja o es circular. Y recuerde: usted es el experto en las necesidades de su hijo.








J. Claire K. Niala es la autora de este testimonio, es madre y osteópata. Claire es una mujer a la que le encanta explorar las diferencias que afortunadamente todavía existen entre las diferentes culturas de todo el mundo. Nació y creció en Kenya, Costa de Marfil y en el Reino Unido. Ha trabajado y vivido en tres continentes y ha visitado al menos un nuevo país cada año desde que tenía 12 años. Sus compañeros de viaje favoritos son su madre y su hija, cuyas historias y el interés por los que le rodean han llevado a Claire a descubrir e interactuar con el mundo en formas que nunca imaginó.


(Traducido por Sarai Llamas de http://bebeeconomico.wordpress.com/)

martes, 11 de octubre de 2011

No cualquier cumplemes

Hace ya seis meses solares que a las 13 y un poco más de la tarde, te ayudaron a salir de mi. Desde entonces nos estás acompañanado en todo, llenándonos con tu magia.

Es increible verte crecer. Nos das mucho más de lo que alguna vez soñamos. Vamos a seguir acompañandote a hacer tu camino.

Te amamos, cachorro!

lunes, 10 de octubre de 2011

Semana internacional de la Crianza en brazos
del 10 al 16 de octubre

el sabado 15 de octubre hay una caminata. La idea es salir a la calle con la intención de que llevar a los bebes cargados sea algo más habitual en el paisaje urbano y además encontrarnos, y disfrutar un rato al aire libre.


domingo, 9 de octubre de 2011

Sobre libertad ... Partos domiciliarios: ¿una realidad que dejará de serlo?

Nota publicada el viernes 7 de octubre de 2011 en el diario Página 12 escrita por Julieta Saulo *


Hablar de partos en la Argentina es hablar, en muchísimos casos, de maltrato, violencia y falta de respeto. Si bien tenemos a nivel nacional una ley que nos protege de situaciones de este tipo (Nº 25.929/2004), como aún no está reglamentada, en la práctica quedamos expuestas y desamparadas. La violencia obstétrica está tan instalada que se torna invisible y sumamente peligrosa.

A raíz de esta situación muchas mujeres deciden parir a sus hij@s en un clima sin violencia, sin hostilidad e íntimo, y se inclinan por la opción de un parto domiciliario planificado y asistidas por profesionales idóne@s. Vanesa Abate, de 37 años, cuenta que su primera hija nació cuando tenía 19 años. “Estaba embarazada y en el curso preparto le pedí a la partera que quería que me respeten varios puntos, como parir sentada, sin medicación y sin anestesia. Me dijeron que sí, pero el día del parto hasta se burlaron de mis pedidos e hicieron lo que quisieron: me pusieron medicación, anestesia y me amenazaron con una cesárea si no ponía voluntad para pujar acostada. También me practicaron una episiotomía y entre los médicos hacían chistes de cómo me iba a quedar la vagina cuando el médico la suture. Ese día decidí que mi próximo hijo nacería distinto. En el 2010, Jade nació en casa, asistida por una partera y una neonatóloga”, relata.

Esto es una experiencia de vida. Después está la lucha por extender la posibilidad de un parto elegido y no impuesto con un rol preponderante de las parteras. En agosto se llevó a cabo el III Congreso de Partería, en la cuidad de La Plata, donde se comunicaron los detalles de la reforma y actualización de la ley que regula el ejercicio de la profesión obstétrica en la Argentina. La ley vigente contempla, entre otras competencias, la posibilidad de que l@s parter@s puedan tener casas de partos y brindar atención a la mujer en su domicilio. Lamentablemente, junto con modificaciones favorables, se ha introducido una cláusula que es sumamente alarmante: eliminar las casas de parto.

Esta restricción puede marcar una tendencia que llevará a quitar también del proyecto legislativo la atención y asistencia, por parte de las obstétricas, de los partos planificados en el domicilio de la parturienta.

La elección del parto en casa de ninguna manera puede plantearse como una moda pasajera. Es tan respetable como decidir un parto institucionalizado y es vital comprender que tenemos derecho a tener un parto respetado en una institución o en un domicilio particular. Ante esta situación, la Asociación Nacional de Parteras Independientes, junto con diversas familias, están recopilando firmas para presentar ante el Ministerio de Salud. L@s interesad@s pueden firmar ingresando en http://www.peticiones24.com/porelderechoaelegirelparto. Además están realizando una convocatoria para el 13 de octubre, a las 15, en Plaza de Mayo.

El parto es uno de los hechos más significativos en la vida sexual y reproductiva de las mujeres, por lo tanto tenemos derecho a vivirlo sin violencia, en libertad y dónde, cómo y con quién queramos.


* Doula (acompañante de parto y post-parto) y coordinadora de la red de mujeres Las Casildas.

Más información: Deseo primal y www.las-casildas.blogspot.com

sábado, 8 de octubre de 2011

EnREDdada en ReUNIONes, Cenas y Ferias

Ayer y hoy estuve muy social.

Después de un día de trabajo y visita de control a la pediatra, ayer me fui con el cachorro a una charla que prometía. El día estaba horrible para salir, pero si ya había salido antes no me podía perder la oportunidad de conocer a otras mujeres que buscan, arman y tejen una red de maternantes.

Entonces nos fuimos a un jardín de infantes y allí nos encontramos con Julieta Saulo del grupo Las Casildas (promueben la licencia post natal de 6 meses), Vivian Watson (es la autora del libro "una nueva maternidad"), Carla Conte y mcuhas otras mujeres. Se tocaron muchos temas interesantes. Si bien me tuve que ir temprano, sentí que todas esas mujeres que estaban ahí a quienes no conocía, tenían algo en común conmigo. Algo que no encuentro en mis amigas madres. Para ponerlo en palabras, podría decir que sentí que ellas y yo encarabamos al mundo de la misma manera. Algunas lo dijeron bien claro, "seré ingenua pero creo que criando desde el afecto puedo cambiar el mundo".

En mi vida pasó algo, hace unos años, que me hizo golpear muy duro. Ahora, con mi cachorro vuelvo a creer que el cambio es posible porque soy quien lo genera. Gandhi decía que uno mismo es el cambio. Y lo creo.

Despues de esa energizante reunión, volví a mi casa rápido por que había invitado a unos amigos a cenar. Por suerte tenía la mitad de las cosas ya preparada. Eramos tres mujeres, una embarazada, yo puerperea y una madre de adolescentes-jovenes. Tres miradas, que confluian en descubrir esta otra manera de ver nuestro papel de madre. Fue muy interesante.
Entre todas las cosas que charlamos a lo largo de la larga noche... porque se extendio mucho mas allá de lo que hubiese imaginado... en algún momento vi mi cambio con respecto al embarazo. No dejo de asombrarme lo que estos 9+6 meses de vida de mi cachorro me han modificado. Me interesaba escruchar los comentarios sobre los embarazos, en cuanto a como lo habian experimentado, cómo era la relacion con sus parejas... antes hubiera cambiado de tema.

Buerno, esta tarde, después de descansar merecidamente de la bella reunion de anoche me fui con mi cachorro a la IV feria de la mujer y alli me quede charlando un rato. Mi experiencia con los pañales lavables, que los libros, que el fular, que las lecturas... conocí a linda gente, recordamos la II feria y una charla que surgio...

Volvi contenta.

Estoy construyendo una nueva parte de mi, me estoy reencontrando con el otro, me vinculo desde otro lado. De a poco estoy encontrando una nueva tribu, me siento a gusto enREDada en la red.

Quiero armar manada!

Enlaces que permiten establecer RED:
Carla Conte mujeresenred
deMujeres y Madres
Las Casildas

viernes, 7 de octubre de 2011

En brazos

La importancia del contacto físico y del apego


Por Lic. María Paula Cavanna
Psicóloga y fundadora de UPA

Biberones, chupetes, cochecitos, cómodos sillones regulables, adaptadores para el auto y la bicicleta, cunas transportables, desarmables, sofisticados accesorios con sonidos, colores, formas…sin duda alguna la industria ha diseñado todo tipo de implementos para transportar, alimentar, dormir, entretener y estimular a nuestros bebés.

En unas pocas décadas se nos han vuelto necesarios, imprescindibles. Se han ligado indisolublemente a la imagen del bebé sano y feliz. De algún extraño modo hemos conseguido que hoy, un bebé que no usa chupete, que toma el pecho o va en brazos de su madre sea la excepción y no la norma. Es tan inusual, que quienes optan por una crianza con apego y con respeto por las necesidades de los bebés, se ven amenazados por toda clase de teorías y condenas que aseguran que su hijo no está sano y que, de no intervenir a tiempo, las consecuencias serán muy graves.

Brazos, ¿hasta cuándo?

La mayoría de los bebés comienzan a andar alrededor de los 12 meses de vida. Dan unos pocos pasitos y la familia contenta celebra que “ya camina”.

Sin embargo, pasarán aún un largo par de años hasta que este niño que hoy a tientas logra mantenerse unos segundos en pie, pueda caminar sin perder el equilibrio, correr, sostenerse en un solo pie, retroceder, detenerse de pronto. De modo que caminar, lo que se dice caminar, es algo que se aprende completamente pasados los 3 años de vida. A pesar de esto, todos sabemos que aún luego de esa edad, los niños se cansan con gran facilidad y piden brazos.

O sea que desde el aspecto físico, los niños necesitan ser cargados en brazos por lo menos para trasladarse de un lado hacia otro hasta que estén en condiciones plenas de hacerlos por sí mismos.

En la práctica, nuestros hijos piden brazos por muchos otros motivos además del que acabamos de mencionar: al estar cansados, con sueño, cuando se lastiman, se asustan, se intimidan, se cansan de mirar el mundo a la altura de rodillas y patas de las mesas, e incluso por motivos que sólo ellos conocen.

En estos casos, nunca falta una tía (con las mejores intenciones, claro), una suegra, una vecina o incluso una perfecta desconocida, que se siente en el deber de alertarnos: “lo vas a malcriar”.

Esta sentencia abre varias cuestiones que podemos analizar.

La primera de ellas es la creencia de que estar en brazos es algo que no debe ocurrir, y desde luego NUNCA en una “buena” crianza. Es algo malo, que se hace para darles el gusto a los hijos, y parece imposible que para los papás resulte placentero o lo disfruten.

Otra cuestión interesante es la idea de que si le das algo a tu hijo que le gusta, luego nunca dejará de pedirlo. Parecería que los bebés fueran adictos en potencia, que una vez que satisfacen sus necesidades con algo, no podrán dejar de pedir más. Personalmente, no he visto niños con problemas para dejar el cochecito o la sillita del auto cuando están maduros para ello. Y tampoco niños de 10 años pidiendo ser alzados en brazos. En algún momento de la evolución, simplemente dejan de pedir lo que ya no necesitan.

Las edades que tomamos como referencia para el desarrollo de nuestros hijos, están puestas de un modo arbitrario y no coinciden con la realidad por mucho que intentemos forzarlos.
Otro mensaje que se desliza en estas sentencias es que el niño no necesita estar en brazos, lo pide sólo para molestar, o por capricho, o porque nos “tomó el tiempo”.

Evolutivamente, un niño de tan corta edad, no tiene capacidad de elucubrar un plan tan especulativo, ni puede aprender el concepto de tomar ventaja, de aprovecharse de los demás.

Las cosas para ellos son más simples: me siento cansado, triste, inseguro, y busco refugio en el lugar que me da más tranquilidad, junto al corazoncito de mamá, entre sus brazos, acurrucado. La intención es clara y sencilla: pido aquello que necesito”.


“Un aspecto fuerte dentro de quienes desaprueban el contacto estrecho con los bebés o la satisfacción de sus necesidades, es el fantasma de la dependencia que le generará al bebé estar en brazos, tomar teta, compartir la cama con sus papás, etc. Veamos un poco de dónde surge esta idea.

El apego

Esta dependencia de la que venimos hablando, tiene un nombre en la literatura psicoanalítica, se llama apego.

El apego es la capacidad de formar y mantener relaciones. Como el ser humano vive en comunidades y es interdependiente de los otros seres humanos, es importante que aprenda desde pequeño a establecer lazos con los otros, y para preservar la especie, éstos deben ser estrechos y estables.

Estos lazos otorgan bienestar, seguridad, consuelo, placer…

Y la amenaza de pérdida del objeto al cual nos hallamos apegados, provoca ansiedad, angustia, temor.

La primera relación de apego que desarrollamos luego de nacer, es aquella que se da con nuestra madre. En el momento del parto, mamá y bebé segregan hormonas –opiáceos- que les facilitan –en condiciones de intimidad y contacto físico- este sentimiento de dependencia mutua, de fusión que ambos necesitan.

En condiciones naturales, una mamá que acaba de parir, abrazará a su bebé, ambos se mirarán a los ojos, emitirán sonidos, ella comenzará a acariciarlo suavemente, primero por las extremidades, y luego de a poco se estrecharán e intentarán mantener este contacto piel con piel durante todo el tiempo que les sea posible. La madre no puede dejar de mirar a su bebé con los ojos bien abiertos, le hablará con un tono de voz agudo pero de baja intensidad, con una gran sonrisa, y en pocos instantes este bebé estará listo para reconocer el olor de su madre de entre muchos otros olores, para diferenciar su voz, y se calmará mucho más rápidamente si es acunado por ella y no por otra persona.

Durante estas dos primeras horas de vida, el bebé estará en un estado de alerta máximo que no volverá a repetirse hasta que hayan pasado algunos meses. Será incluso capaz de imitar expresiones del rostro de una persona que establezca un contacto visual directo con él a una distancia desde donde pueda verlo. Todo está preparado hormonalmente para que esta mamá y este bebé se enamoren el uno del otro, y desarrollen una fuerte dependencia mutua.

Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, estas primeras horas son utilizadas para realizar los primeros controles del recién nacido, a cargo de extraños, rodeados de estímulos luminosos, sonoros, y también dolorosos e invasivos. Todos ellos evitables o por lo menos, postergables.

Naturalmente, tanto si se produjo esta separación como si no, mamá y bebé querrán estar juntos, reencontrarse, reconocerse, estrecharse y mantenerse muy cerca el uno del otro.
Ese bebé que hasta hace unas horas era parte del cuerpo de otra persona, cuyo cuerpo estaba en contacto con un líquido tibio, con sonidos y movimientos, se encuentra perdido en una cuna, lejos de todo lo conocido y por ello llorará intentando recuperar aquellas sensaciones reconfortantes.

Esta relación primera, será el modelo sobre el cual se edificarán todas las posteriores relaciones del niño. Si cada vez que necesitó consuelo lo obtuvo, si cada vez que necesitó a su madre la encontró, si sus necesidades de afecto y cobijo fueron atendidas, será un modelo que quedará incorporado como reasegurador, confiable, y cuando llegue el momento de comenzar a independizarse, siempre le resultará mucho más fácil si sabe que ante cualquier ansiedad o angustia, mamá estuvo allí”.
“La cultura del desapego

El apego y el desapego son pautas culturales. En aquellas culturas que funcionan comunitariamente, se necesita criar a los niños de modo que sean solidarios, capaces de compartir, generosos, para que puedan priorizar el bien común del grupo.
En culturas como la nuestra, se necesita que los niños sean independientes, y que aprendan a autoabastecerse, porque al llegar a adultos, importará la competitividad, el individualismo, el éxito personal y el poder.

Por eso se necesita comenzar desde temprano. Separar a los bebés de sus madres precozmente, que aprendan rápidamente a sostener su biberón para que quienes lo cuidan no tengan que estar tan atentos; que se adapten a las canguro o a las guarderías sin llorar; que duerman solos toda la noche; que jueguen sin compañía; que dejen rápido los pañales; que se queden a dormir en casas de parientes o amigos, etc.

Desde luego que estos requerimientos están pensados desde un mundo adulto que necesita rápidamente volver a la “normalidad”, hacer de cuenta que “aquí no ha pasado nada”, y amoldar a este bebé al ritmo de vida que tenía la casa antes de su llegada.

Si pudiéramos relatar en primera persona un día en la vida de un bebé, teniendo en cuenta que sus necesidades básicas incluyen brazos gran parte del día, teta a demanda y presencia materna constante, comprobaríamos sorprendentemente que la mayor parte del tiempo, estas personitas de escasas semanas de vida-o incluso días-, postergan o renuncian a sus necesidades para hacernos el favor de permitirnos continuar con nuestra vida adulta: duermen solos en su cunita una o dos horas, se quedan en la guardería, aceptan un trozo de silicona –sin duda una mala imitación del pezón de mamá- para succionar, y nos esperan durante horas mientras hacemos nuestros quehaceres, o cumplimos con nuestra jornada laboral.

Algunas mujeres sienten una gran preocupación por retomar su vida social, su silueta, sus actividades recreativas, su vida amorosa, y para esto es necesario que el bebé se esté quietecito, que duerma mucho, que no llore, que juegue solito y que se relacione con cualquier persona que esté dispuesta a quedarse a su lado.

Esto es lo que se espera de un bebé casi desde las primeras semanas de vida.

Si entendemos esto como “criar”, por supuesto que cargar al bebé en brazos, amamantarlo, dormir en la misma cama con él y satisfacer sus necesidades, será “malcriarlo”. Porque una vez que se ha dormido plácidamente en los brazos de mamá, y se ha abierto un ojo entre sueños y ella sigue estando allí, y al abrir la boca se encontró con su pecho dispuesto a cobijarlo y así se ha pasado todo el día, es lógico, comprensible y hasta esperable, que ningún bebé quiera conformarse con menos!!!

Los adultos también necesitamos abrazos. Nos demostramos el afecto con caricias, con besos, con miradas, con palabras cariñosas. Nunca dejamos de necesitar este tipo de comunicación”.

Cómo crear vínculo

Poner al bebé al pecho, acunarlo, amamantarlo, acariciarlo, hablarle suavemente, sonreírle, cuidarlo, protegerlo, son actitudes que promueven la experiencia del vínculo.

Los investigadores de estas temáticas, consideran que el factor más importante en la constitución del apego es el contacto físico positivo -expresado por las actitudes mencionadas anteriormente- ya que éste causa respuestas neuroquímicas en el cerebro que permiten que los sistemas cerebrales responsables del apego se desarrollen normalmente.

Durante los tres primeros años de vida el cerebro alcanza el 90% del tamaño adulto y coloca en su lugar la mayor parte de los sistemas y estructuras que serán responsables del funcionamiento emocional, conductual, social y fisiológico para el resto de la vida. Por eso las experiencias de vinculación repetitivas durante la infancia proveen una base sólida para futuras relaciones saludables.

Por el contrario, la inconsistencia del vínculo emocional o la falta de satisfacción de estas necesidades básicas de sostén, afecto y reconocimiento, generan conductas de ansiedad y desconfianza de los bebés hacia sus cuidadores. Los bebés pueden reaccionar a esta situación de múltiples maneras, que influirán ciertamente en la consolidación de un modelo de vinculación que luego harán extensivo al resto de sus relaciones.

Que los niños se queden quietecitos en la cuna, que duerman toda la noche, que se valgan por sí mismos, son conductas que fomentamos para comodidad de los adultos, pero no son evolutivamente normales para niños pequeños. Si nuestros hijos pasan largas horas en compañía de extraños, ensayan intentos de enfrentar el mundo lejos de los brazos de mamá, hacen lo posible por dormirse en su cunita, están haciendo el máximo esfuerzo para acomodarse a un mundo adulto que dispone de pocos instantes para conectar con ellos. Son ellos quienes, a pesar de su pequeñez y su inmadurez, están sosteniendo nuestras necesidades, y aceptan sin rencores que en nombre de las buenas costumbres, les tildemos de caprichosos y malcriados.

“CUANDO NOSOTROS ESTEMOS MENOS OCUPADOS, 
ELLOS ESTARÁN DEMASIADO GRANDES…”


Veggi bb

Hoy comencé a leer el libro del Dr Jorge Diaz Walker "El bebé vegetariano"...

Yo fui vegetariana ovoláctea por más de 12 años. Comencé un día sin demasiado esfuerzo y por esas cuestiones extrañas, después de tanto tiempo, un día reincorporé algunas cosas a mi dieta.

Ahora el planteo es cómo alimentar al cachorro, cuándo comenzar a hacerlo, con qué... muchos temas se mezclan... Creo que todo lo que leo en esta época me esta abriendo caminos hacia nuevos lugares, más concientes, más amorosos, más de autoconocimiento y convicción.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Este sábado feria temática

Las invito a la IV feria temática, en este caso que conmemora el día de la madre. Siempre están buenas, hay muchas cosas interesantes...

Es este sábado 8 de 16 a 20hs en "La posada del Arte" Manzanares 3312 (a 1 cuadra del Parque Saavedra), Buenos Aires

Entre otros, estarán:  
  1. Vodevil Appeal (ropa),  
  2. Almabella Indumentaria,  
  3. Las Ballester Rivera (maquillaje), 
  4. Artemio Y Natalia Fernandez Creaciones 
  5. desde de Mujeres Y Madres estaremos con Accesorios de Maternidad: Remeras de amamantar, Lenceria de Lactancia, Almohadones de descanso y para amamantar, distintos modelso de portabebes.... 
  6. Todas las propuestas de VinculArte Propuestas Con Sentido 
  7. Maminia Mimos de Mamá. 
  8. Pañales Ecologicos de Raíz
  9. Babies Dream 
  10. Sueños de Triana y varios mas..
Irán Ana Rojas Miguez y María Constanza Corrá, ambas parteras, para explicarnos la situación actual del ejercicio profesional de las parteras, y nos harán una invitación para seguir apoyando el poder elegir CÓMO, DONDE Y CON QUIEN PARIR!!!!


"LA ELECCION ES PERSONAL, EL DERECHO A ELEGIR ES DE TODOS Y TODAS" 
(para firnar la petición pinchá aquí)
 
Nos vemos ahí! 

Semana del Cachorro Prematuro: Conferencia ON LINE 6 de octubre

Pinchar sobre la imagen para verla en mayor tamaño
Además de esta charla virtual hay otras cosas organizadas...
Hay muchas instituciones de Argentina que participan. Para ver qué acitivdad hay en tu provincia entrá a UNICEF Argentina

Unicef desarrolló esta campaña con el objetivo de sensibilizar a la comunidad sobre el prematuro y sus necesidades así como para difundir estrategias de prevención de la prematurez y/o sus consecuencias en los nacidos de forma prematura. En 2011, el foco de la campaña es el Derecho 9 de este Decálogo, el que resalta el derecho del prematuro a ser acompañado por su familia todo el tiempo.

Para ello se confeccionó un material de apoyo para todas aquellas personas involucradas en el cuidado del recién nacido prematuro en pos de legitimar este derecho, así como una Guía de Prensa para la campaña de este año. 

martes, 4 de octubre de 2011

Giro sin didáctica

Para el día del niño me había desencontrado con los vendedores de esta juguetería. Y me ha vuelto a pasar...

Hace unos pocos meses atrás, en una mezcla entre oportunidad por conseguir local y jugarle sucio a otro local, abrió sus puertas en mi barrio un local de esta cadena de jugueterías.  El nuevo local, al principio bastante vacío pero llamativo por sus carteles coloridos está ubicado justo enfrente de la tradicional juguetería didáctica de la zona.

Imagen tomada de la web
Esta juguetería de barrio ofrece desde hace bastantes años  juguetes interesantes para quienes no estamos de acuerdo con regalar solamente lo que esta "de moda". Para quienes buscamos algo más.
Es una juguetería pequeña, sin gran cartelería, pero siempre sus vendedores tiene un comentario acertado a cada consulta y necesidad. Juguetes no tradicionales, de madera, de tela, de pequeñas empresas, juguetes creativos, científicos, artísticos, imaginativos, música.... sugerencias, conocimiento de las etapas evolutivas de los chicos, experiencia y amabilidad.

Por ser pequeña, esta jugueteria en las fechas festivas es un poco complicada, no entran varios compradores a la vez. Cada vez que fui, me atendieron y asesoraron hasta dar con algún juguete que se acercara a lo que quería (en precio, calidad y objetivo del juguete). Conozco algunas otras de estas jugueterías pequeñas en donde los juguetes son cosas magníficas y no sólo paquetes que envuelven cosas de marca.

Imagen tomada de la web
Hace poco tenia que hacer un regalo, como es un regalo y no quiero obligar a nadie a venirse hasta mi barrio para cambiar el juguete (por si ya lo tenia), primero fui a la jugueteria nueva. Otra vez me atendió un vendedor joven. Por ahí estaba la vendedora de la vez anterior con otros clientes. Al igual que la otra vez, me ofrecieron las cosas mas comunes y tradicionales primero. Cuando le requerí libros el imberbe e inexperto vendedor me dijo "están al fondo", "si te gusta algo buscame" y me dejo.

A ver, yo mas o menos me doy una idea de que le puedo comprar a cada edad. Pero si voy a una jugueteria que se dice especializada en didáctica, lo que espero es que me ofrezcan buenas cosas, conocimiento, que me recomienden cosas... Que desilusión!! la juguetería giró a ser casi no didáctica... los típicos juegos en sus versiones con los personajes del momento, de libros poco, de variedad de precios casi nada....

Fui a la pequeña, malhumorada por haber caído en la tentación del colorido de la otra. Como siempre, el vendedor conocía sus productos y sabía que ofrecer. Definitivamente, me quedo con las pequeñas que no pierden la didáctica antes que las que giran alocadamente sin didáctica.


Les paso direcciones de algunas jugueterias pequeñas de Buenos Aires que me encantan!
Girala Jirafa Panamá 937 -altura Av Corrientes 4600-
Planeta Didáctica Av. Triunvirato 4488 Local 1
Resorte Ciudad de la Paz 788
So Pretty Blanco Encalada 5038 y 5040

lunes, 3 de octubre de 2011

Hábitat es hogar

Hoy 3 de octubre es el día mundial del hábitat... ajá... muchos dirán ¿y?

En biología definimos al hábitat como el espacio que ocupa la población biológica, el hábitat es el lugar donde las especies encuentran las condiciones adecuadas para vivir y reproducirse. Ecológicamente, se refiere al lugar en donde vive una especie y, por tanto, al conjunto de factores bióticos (otras especies animales y vegetales) y abióticos (el clima, el relieve). En pocas palabras, el hábitat sería como el hogar de las especies. Porque hogar es eso ¿o no?

Mirando desde los individuos, dentro del hábitat tengo mi propio microhábitat. En este tengo a mi casa -mi hogar- y toda la extensión de mi área de distribución en donde trabajo, hago compras, veo a mis amigos. 

Mi casa es el refugio en donde ahora también cuido y enseño a mi cachorro. La mantengo limpia y acondicionada para que nos resulte cómoda, tanto a mí y mi compañero como al cachorro. Buscamos mantenerla en orden, alegre, tranquila, iluminada, fresca, colorida... de tantas maneras!! A veces nos desborda y casi que nos domina, pero siempre ese caos es transitorio y vuelve a estar en orden.

Si nuestra casa es un microhábitat, dentro del hábitat de toda nuestra especie. Y si nosotros cuidamos de nuestra casa, ¿por qué nos cuesta tanto cuidar del planeta, nuestro hábitat?

Bueno, esto último yo me lo pregunto desde hace muchos, pero muchos años.

Mi casa está ubicada dentro de una megaciudad (mega por los millones de personas que la habitan). Pese a esto, creo que podemos hacer muchas cosas por nuestro entorno y las hacemos. Un poco por mí, pero también ahora y más que nunca por mi cachorro. No queremos un hábitat insalubre, sucio, enfermo, con escasa comida, climas extremos, escasa agua. Y no basta con que nuestra casa este bien y a salvo, porque debemos salir de ella. Nuestro hábitat va más allá de la casa, por eso todo nuestro hábitat debería ser aceptable para nuestra vida. Es nuestra responsabilidad, o sea, es de todos nosotros.


Entonces, hoy es el día mundial del hábitat ¿qué hacen ustedes para que nuestro hábitat esté más saludable?

¿Qué hacemos nosotros?... sin obligación alguna, separamos los residuos en nuestra casa (botellas plásticas, materia orgánica, cartones y papel, vidrio y el resto). Con la materia orgánica y un poco de ingenio nos armamos una compostera, tenemos algunas plantas de tomate en macetas, usamos los pañales lavables, voy al supermercado con changuito de compras o con bolsa de tela, usamos pilas recargablesm, andamos en bicicleta, caminamos o usamos transporte público, somos cuidadosos con la cantidad de agua que usamos, averiguamos el origen de los productos que consumimos, elegimos productos también por el envase evitando el exceso de plástico... Estas son algunas de las cosas. Como todo, es una cuestión de actitud. No es tan difícil ni imposible. Siempre pienso en mi cachorro y en como estará el mundo en el futuro, como deberá vivir si no nos damos cuenta cómo estamos dejando nuestro hábitat.



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