viernes, 30 de septiembre de 2011

Una perla que dolió

Esta semana hubo un día en que amanecí con un dolor fuerte que no se me pasó al amamantar. Mi teta siguió dolorida, con algunas durezas, como si se estuviera retuviendo la leche. Como estuve en la reunión del trabajo toda la mañana, no me desesperé y lo dejé pasar. Al llegar a casa seguía igual, y me había salido un puntito blanco en el pezón.

A lo largo de la tarde, el dolor y las durezas fueron en aumento. Cuando amamantaba, comenzaba a dolerme con más intensidad.

Las durezas eran algunos lóbulos congestionados de leche y no se me iban con los masajes. Me bañé y el agua caliente tampoco me alivio. El puntito blanco seguía, como una pequeña perlita en el pezón.

No tenía la teta congestionada, era sólo una zona... recordé que alguna vez había leído algo sobre este puntito blanco. Una gran amiga me dijo que intentara con paños calientes para aflojar la leche retenida. Mi recuerdo me dijo que ese punto indicaba que tenia taponado un conducto de salida de la leche, el galactóforo, por eso la leche no salía. Y la solución... era dolorosa, dejar que mi cachorro succione en una posición no habitual, buscando que con su pera toque la zona endurecida.

Eso hice. Los paños calientes me aliviaron muchísimo y diluyeron las zonas endurecidas. Dejar que mi cachorro mame fue un dolor apenas soportable... fueron unos 5 minutos de aguantar la sensación de que me estaban buscando arrancar el pezón. De a poco, el dolor disminuyó. Así, sólo con mi cachorro, logré hacer desaparecer el punto blanco. Se destapó lo que estaba tapado.

Para no quedarme con la duda, consulté sobre qué podía haberlo causado y encontré tres causas frecuentes:
  1. Si el bebé no se está alimentando bien
  2. Si se salteó alguna mamada
  3. Si se usa un corpiño muy apretado
Bueno, creo que entre el corpiño y la mala posición pueden haberme hecho una mala jugada. Dolió muchísimo, pero logramos que pasara sin entrar en un terrible susto. Me alegra haberme informado antes sobre algunas cosas generales y no haber caído en el miedo y retirarle la teta a mi cachorro al primer dolor.

jueves, 29 de septiembre de 2011

¿Parto o bienvenida?

Parto es una palabra con mucha connotación negativa en nuestra sociedad. Un parto es el acto físico de una madre que está dejando que su cuerpo se abra para dejar salir a un nuevo ser. El parto es el nacimiento, el nacimiento debería ser una bienvenida ¿por qué no sentimos alegría en los momentos previos a la llegada de nuestro ansiado cachorro?

Nuestra sociedad nos inculca que parir es sufrir, que debemos entregarnos al sabio médico, recostarnos como enfermas, soportar con estoico valor las situaciones, los abandonos, los dolores. Bueno, todas estas situaciones son bastante nuevas en la sociedad. Me criaron dentro de este sistema. Pues bien, esto es parte del maltrato obstétrico, es parte de un sistema deshumanizado de nacimiento, forma parte de una industrialización de las bienvenidas en donde el papel protagónico lo tiene el sistema, ni la madre, ni su cachorro.

Estas ideas no son nuevas, desde hace varias décadas las viene pronunciando el ginecólogo francés Michel Odent -entre otros-. Aquí en Argentina tenemos a la ostétrica Raquel Schallman, entre otras parteras y doulas que buscan opciones para la bienvenida del nuevo ser. Laura Gutman, terapeuta familiar, vivió en carne propia la situación de cada uno de los partos. En su libro "la maternidad y el encuentro con la propia sombra" cuenta las diferencias que experimentó en su primer parto institucionalizado y el segundo, en la casa de partos de las afueras de Paris. La diferencia hace que su segunda experiencia haya sido envidiable.

Mi embarazo fue bien seguido por mi obstetra, pese a haber tenido una doula que me aconsejara sobre qué cosas pedir en el momento del nacimiento, en el sexto mes detectamos que la placenta no había migrado. Los últimos meses seguimos y ansiamos que migrara. Visualizaba mi parto, quería ver a mi cachorro salir de mí. Sin embargo, también es natural que la placenta obstruya el canal de parto. Y eso fue lo que sucedió. Mi obstetra programó una fecha para 15 días antes de la fecha posible de parto.

Algunas cosas pudimos hablar. Que primero me pusieran el cachorro en el pecho, que luego de que dejara de latir le cortaran el cordón, que primero yo y él y luego lo demás. Luz baja, música, poder ver cuando lo sacaran.

Mi terrible desilusión fue cuando ingresé al sanatorio. Ya de entrada la partera me trató mal desde que me preparaba, entré sola al quirófano, estaba sola y rodeada de extraños, había ojos por todas partes, comenzaron sin que mi compañero entrara, la anestesia me tomó más de lo necesario, me sentía mal, tosía, me dormía. No lo vi casi salir de mí. Me zamarrearon porque estaba muy arriba, no me lo dijeron. No sabia que eso podía pasar. Cortaron precipitadamente el cordón, lo dejaron con poca sangre, no me lo pusieron en el pecho. Mi obstetra fue muy dulce. Pese a eso, jamás creyó que yo debía recibir una explicación. Cuando todo terminó, me dejaron en el pasillo sola. Esperé no sé cuánto tiempo a que un enfermero me llevara a mi habitación.



Conocí a mi cachorro tres horas después. Cortada y dolorida, semidormida.


Este es el relato de la llegada de mi hijo.

Algunas mujeres me dicen que todo se debe olvidar por que me dieron a mi cachorro. Pero me siento robada. Sé que mi placenta nos ponía en riesgo a ambos. Pero hubiera preferido sentirme mas acompañada. A mi no me quedó opción, no lo elegí.

Bueno, por todo esto es necesario firmar la petición para exigir la libertad de elección de la forma de recibir a nuestro hijo. También esto es parte de nuestra feminidad. Parir nos vuelve DIOSAS

Cada una debería poder elegir. Basta de querer industrializarlo todo.
Me cuesta cerrar el post, este tema me duele. No le quiero inculcar nada a nadie, es sólo no cortar la posibilidad de elección.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Libertades y limites: "Yo elijo cómo, dónde y con quién parir"


Desde hace un tiempo que recibo comentarios sobre el proyecto de molificación de la ley de parteras. La información que me llega es muy triste... les comparto algunos datos

La ley vigente que reglamenta qué pueden hacer las parteras (licenciadas obstétricas es el titulo universitario) en la Prov de Buenos Aires y en el país es de la década del '30.
Esa ley dice que las parteras tienen como actividad 'colaborar' con el médico. También, determina que las parteras pueden tener casas de partos, consultorios propios, pueden ejercer su profesión de forma individual o en equipo con otros profesionales, en hospitales públicos y privados y pueden atender a la mujer en su domicilio (partos domiciliarios).

Debido a que la ley es 'vieja', desde el año 2007 se está trabajando en un proyecto de molificación de la ley (con sus idas y vueltas debido a pujas internas entre grupos de parteras y un cambio de diputados que finalizaron sus mandatos) que legitime a la partera como una profesión AUTÓNOMA, con derecho a medicar, y que puede hacerse cargo del recién nacido (la ley aclara "en ausencia de pediatra").
 
   Por el derecho de la mujer a elegir cómo, dónde y con quién parir.  

Impulsan esta campaña la Asociación Nacional de Parteras Independientes junto con diversas familias, en busca de la libertad de elección para el parto.

En el mes de agosto pasado, se realizó el III Congreso de Partería en la Cuidad de La Plata. Bajo este marco, se comunicó los detalles de la reforma y actualización de la ley que regula el ejercicio de la profesión Obstétrica en Argentina. La ley vigente, determina que las parteras pueden tener casas de partos, consultorios propios, pueden ejercer su profesión de forma individual o en equipo con otros profesionales, en hospitales públicos y privados y pueden atender a la mujer en su domicilio.

Lamentablemente, junto con modificaciones favorables, se ha introducido una que es altamente alarmante: eliminar la posibilidad de las casas de parto, marcando una tendencia que llevará a quitar también del proyecto de ley, la atención y asistencia por parte de las parteras de los partos planificados en domicilio.

De esta manera se quita la posibilidad de elegir una modalidad de parto con profesionales idóneos, con experiencia en este tipo de partos realizados en un marco de seguridad pertinente, que evalúan con claridad qué mujeres están en condiciones de optar por esta opción, profesionales de la salud que se encuentran equipadas con el equipo necesario para brindar un excelente atención y que cuentan con habilidades para resolver o anticiparse a complicaciones antes, durante o después del parto.

Los conocimientos que se tiene del parto domiciliario tanto desde las altas esferas públicas, como desde la sociedad en su conjunto y desde los diferentes ámbitos de la medicina misma son vagos y escasos. Países como Canadá y Holanda, ofrecen a sus mujeres embarazadas estas opciones de parto con excelentes resultados.

Las mujeres que toman la decisión de parir en casa con parteras, lo hacen con información y prudencia. Estas mujeres son atendidas y controladas, durante el embarazo, el parto y postparto por una partera calificada, responsable, preparada y en permanente capacitación. Parir en casa no es una moda, ni una elección irresponsable, ya que parir en casa es seguro siempre y cuando la mujer sea sana, el embarazo normal y se esté debidamente acompañada.

Elegir cómo, dónde y con quién parir, es parte del derecho sexual y reproductivo de la mujer, es elegir sobre su propio cuerpo, sobre los cuidados y atención que se adecuen a sus necesidades y creencias.

   "LA ELECCIÓN ES PERSONAL, EL DERECHO A ELEGIR ES DE TODAS"

Independientemente de cómo elijas parir, creo que tener la posibilidad de elección es un derecho que no nos deben quitar. Mi embarazo fue bueno, y si no hubiera tenido placenta previa, la idea era esperar en casa con una partera para luego ir al hospital... Seria ideal que en lugar de ir al hospital, fuéramos a "casas de parto" lugares especialmente pensados para la comodidad de la madre y el cachorro por llegar. No me parece bien que nos sigan tratando como enfermas cuando estamos trayendo vida. Muchas de nosotras hemos vivido en carne propia el maltrato del sistema hospitalario, al arrebatarnos al bebé apenas nacido sin antes dejarnos amamantarlo, exponernos desnudas e incomodas para su comodidad, pasarse con las dosis de anestesia, rompernos la bolsa de forma precipitada, inducirnos las contracciones con hormonas sintéticas sin darnos opción a otro método mas respetuoso, alejarnos de nuestros seres querido que no pueden entrar en la sala de partos, que nos traten mal por gritar, llorar, hacer pis, el corte precipitado del cordón umbilical, etc, etc. Por esto y tantas otras cosas, te pido que si llegaste hasta acá en la lectura, te tomes unos minutos más y firmes el petitorio en esta dirección:
por el derecho a elegir el parto

- Por favor, al firmar es importante que coloquen su D.N.I, pueden optar por hacer o no pública su firma. Agradecemos infinitamente el apoyo y la difusión. -

miércoles, 21 de septiembre de 2011

De viaje con cachorro y con trabajo

El domingo pasado salimos de viaje con un grupo de conocidos y amigos del ambiente científico y con Sacháyoj. Estuvimos afuera tres días...  la pasamos lindo, pero uf! cómo nos cansamos!

Esto de viajar con el cachorro ya lo hicimos algunas otras veces. La diferencia es que esta vez yo tenia que trabajar y el papá ese día no estuvo con nosotros... Todo recayó en mí, bañarlo, cambiarlo, acunarlo, alimentarlo, entretenerlo, cargarlo. El núcleo familiar que somos, ese trío estaba incompleto y yo no tenía sobre quien descansar. Sin embargo no estaba sola. Agradezco enormemente no haber estado sola. Mis amigos y conocidos conformaron un mundo de manos abiertas a recibir al cachorro para acunarlo o entretenerlo, pasearlo, dormirlo. Fue sumamente importante esta apertura. La necesidad de no estar sola fue cubierta por completo.

No soy de aferrarme al cachorro de forma egoísta. Por su parte, él también acepta con gusto los brazos y el cariño de la gente que se le acerca. Esto fue un gran punto, en otro caso yo no hubiera podido con todo.

El dúo que somos, mamá-cachorro, funciono en armonía, dejándome el tiempo necesario para hacer las cosas que debía. Mostrarme maternante al trabajar, y no esconder la situación ni sentirme mal por los llantos o risotadas en cualquier situación, dándole lugar a que sea lo que es, un bebe permitió sumar mas cuidados afectuosos que siempre mejoraban nuestro humor.

No somos animales para estar solos, necesitamos del núcleo familiar y su expansión, de abuelas, tías, amigos y colegas. Necesitamos sentirnos parte de una manada para ser buenos padres y equilibrarnos entre el afecto y el trabajo. Al menos eso sentí estos días.

viernes, 16 de septiembre de 2011

AMAMAN DAR campaña


¿qué es una doula? Charla

El martes 20 de septiembre hay una charla gratuita organizada por la revista MADRE HAY UNA SOLA.
De Mujeres y Madres va a estar compartiendo una charla sobre ¿QUE ES UNA DOULA? ¿QUE HACE?
Será en el SHOPINNG CABALLITO -CABA- a las 15:30 hs
A las 14hs de Muheres y Madres va a estar en el patio de comidas del Shopping para mostrar los pañales ecológicos "De Raiz"

De mujeres y madres  en facebook

De bebés y pañales II

El mercado nos ofrece un sinfín de opciones fácilmente hallables en todas las farmacias, supermercados y otros tantos lugares. Estoy hablando de los pañales descartables (o desechables). Sin embargo, éstos son costosos, y desechables, por lo cual la inversión es alta dedo que no hay posibilidad de reutilización.

Las mismas empresas que lo comercializan, se garantizan el mercado realizando campañas solidarias, haciendo donaciones de sus productos, dando promociones. Es fácil caer en este juego y no poder ver que nos están sesgando a utilizar solamente lo que ellas deciden. Logrando abultar únicamente el bolsillo de estas mega corporaciones.

El costo de elaboración de los pañales descartables es alto, hay varios equipos trabajando en su diseño, en mejorar su absorción, en elaborar mejores químicos y demás absorventes. Pensándolo desde este lugar, a la empresa misma no le conviene mejorar demasiado su producto, haciendo que dure mas horas por ejemplo, debido a que esto disminuiría sus ventas. Si lo hicieran, la cantidad de desechos que estos productos generan serían menores. Pero a estas corporaciones no les importan los desechos, ellas no se hacen cargo de los mismos.

Pero, ¿de cuántos pañales estamos hablando? Bueno, hagamos algunas cuentas... En el primer año de vida, la cantidad de pañales por día varía, digamos que usa unos 6 pañales en promedio. Hacia el año y medio usará unos 4 pañales por día (siendo buenos). Los pañales son usados hasta los 3 años aproximadamente. Bueno... 3 años * 365 días al año dan unos 1095 días. Si promediamos en 5 pañales por día, serán 1095 * 5, nos da unos ¡ 5475 pañales !

Principalmente en Europa, ante tantísima cantidad de desechos producidos, hay varias ideas que se están probando que servirían para aprovechar los pañales usados. Hay quienes proponen reciclarlos para obtener gas y energía (dado el componente de materia orgánica que poseen, Suez Environnement), y quienes plantean esterilizarlos y reciclarlos para construir techos y aislantes (Knowaste). Aun están a prueba estos métodos, y la verdad, nosotros en Sudamérica y especialmente en Argentina, estamos a años luz de ser eficientes en el reciclaje y en la separación domiciliaria de residuos. Una pena, no creo que estas tecnologías sean una buena excusa para caer en la imposición del mercado de comprar y tirar.

Y pensemos un poco más en detalle. Esto que nos ofrecen como única y mejor solución, ¿de qué está hecho? ¿de dónde provienen estos materiales que con tanta liviandad y confianza ponemos en la piel del bebé?

Molécula de poliacrilato
La composición de un pañal desechable variará dependiendo de la marca y del modelo, pero básicamente consiste en una capa absorbente de celulosa con elementos destinados a retener la humedad (SAP o polímero súper absorbente, un ejemplo es el poliacrilato de sodio), situada entre capas impermeables destinadas a evitar que la piel del niño entre en contacto con la humedad y por tanto acabe irritándose.

Más en detalle (datos del INTI y The Diaper Industry Source)

Componentes de un pañal desechable
  1. Pad absorbente, compuesto de pasta fluff que surge de fibras de maderas de coníferas, tratadas por pulpado químico blanqueado y luego pasadas por un molino que desmenuza la pulpa en seco. Esta pasta se mezcla con polímeros superabsorbentes (SAP).
  2. Cubierta de papel tissue (ubicada entre el pad y la cobertura no tejida), es un papel delgado, de bajo gramaje, que cumple la función de captar la orina y transferirla a todos los sectores del núcleo absorbente, evitando que el líquido se concentre sólo en la zona donde ocurre la micción.
  3. Cubierta de material no tejido, semipermeable, esta en contacto con la piel, con el objetivo de propiciar la transferencia de los líquidos hacia el interior y evitar el pasaje en sentido inverso.
  4. Cubierta impermeable plástica (polietileno), la parte exterior que está en contacto con la indumentaria del bebé, cuya función principal es impedir el pasaje de desechos al exterior. 
  5. Cintas frontales, laterales y elásticos, (polipropileno termofusionado, a veces con acabado símil tela y más recientemente con velcro)
Entonces: papel, plástico y polímeros sintéticos. En palabras relacionadas al ambientalismo: monocultivos y derivados del petróleo. Mmm..

Bueno, con esta composición, sumada a los antibacterianos, aloe vera y demás agregados que les ponen y a la cantidad de procesamiento que tienen son difíciles de degradar naturalmente... es por eso que este tipo de residuos duran en los basureros más de 200 años (llegan hasta los 500 años!). El simple envase del "popó" de nuestro bebé estará en la tierra mucho más tiempo que quien lo utilizó.

Desde 1940 se vienen utilizando pañales descartables, cada vez son más utilizados... y cada bebé usa, reitero, algo más de 5475 pañales. Esto da una significativa cantidad de basura, en toneladas, de la que nadie habla o se hace cargo.

Es cuestión de salirse un poco de lo que nos venden.

Si hacemos cuentas, hasta es más económico no comprar desechables. Mis hermanos y yo, en los 80`s, nos criamos con pañales de tela sin problemas. Luego, estos pañales quedaron fuera de mercado, ¿habrán sido boicoteados?. Pasaron los años, hoy están volviendo, renovados o clásicos, pero vuelven a surgir como una opción amigable con el ambiente, económica, reutilizable, bonita y sana.

-continuará-

Cosas que uno escucha, cosas que se dicen... ¿nadie piensa lo que dice?

Situación 1 

Hace unos días estaba en una escuela a la que voy a trabajar. Estaba arreglando la cartelera y en el patio los chicos de tercer grado estaban en clase de educación física. Jugaban bien, luego la consigna fue quedarse sentados. Yo estaba de espaldas, no se quienes no cumplieron la consigna o que sucedió, pero uno de los nenes se levanto llorando y diciendo que estaba lastimado. La profesora les gritó enojada: "ustedes NO ENTIENDEN", los mandó sentar de nuevo -la mayoría estaban sentados-, retó a quien supuestamente había lastimado al nene que lloraba y siguió "ustedes tienen un problema, no entienden nada! Uno les da consigas claras y no entienden". Y siguió....

Situación 2

Era una hermosa tarde de domingo, decidimos ir a tomar mate a la plaza del barrio. Había mucha gente, pero estaba bien, había espacio para que todos disfrutáramos. Muchos chicos estaban en los juegos, otros jugaban en el pasto, otros más andaban en bicicleta. Se escuchaban las cotorras, las risas, las charlas... de golpe, entre los sonidos de fondo un padre le grita a su hija que se bajaba de la bicicleta para ir hacia él "¿qué te dije? te vas a matar así, vos no sabes andar en bicicleta, estas practicando. Pero no podes hacer eso, te vas a romper la cabeza, vos sos torpe y tenes que practicas mas! No quiero correr al hospital porque te rompiste la boca!". La nena se quedo en el lugar.

Situación 3

Instituto terciario, clase de química para una carrera de seguridad e higiene. Estudiantes adultos, de edades varias, entre ellos un padre y un hijo. Debían entregarme un trabajo práctico. El padre me dijo que lo traía su hijo que llegaba un poco más tarde. La clase iba entrando al aula, se acomodaban, entregaban sus trabajos. Llego el hijo, el padre le pidió el trabajo y su hijo le dijo que no lo había traído él. Frente a todos el padre le comenzo a decir en voz alta "¿No ves que sos un tarado? Vago me saliste! Cómo que no trajiste el trabajo? pero que tenés en la cabeza? Sos un tarado, mira... como te lo vas a olvidar, si te lo había dejado para que lo trajeras vos. Sos un incapaz! no te podes hacer cargo ni de lo mas sencillo!" y siguió. Todos los demás que estaban presentes fueron haciendo silencio ante estos dichos.

¿Nadie piensa lo que dice?

 Cada una de estas situaciones es real. En cada caso me sentí muy mal. ¿Soy la única que nota el maltrato verbal de estos dichos?

Entre los protagonistas de las dos primeras situaciones y la tercera hay una diferencia de edad. En las dos primeras los receptores eran chicos de primaria, en la ultima se trataba de un adolescente grande que, asumo, creció escuchando estos tratos.

Las palabras duelen.

Sabemos que los chicos son ingenuos, que creen todo lo que les decimos. ¿Por qué desaprovechamos esta confianza? En cada una de las situaciones, a los chicos les quedo en claro que ellos no entienden, que son torpes e inútiles. ¿Qué clase de adultos estamos criando?

¿Qué nos pasa como sociedad que no reaccionamos?
 
Ni en la escuela, ni en la plaza ni en mi clase nadie dijo nada.

Bueno, si, yo al padre lo frené y le dije que eso era maltrato. Que frente a mí no podía tratarlo así. Me miró como si estuviera mal. No quiero un mundo así, ¿soy la única?

Podemos criar con afecto, ser consientes de lo que estamos enseñando con nuestras palabras. No lo creo tan difícil. Sólo es ser responsables por lo que estamos criando.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Amamantar: dar-se

Amamantar es entrega. Mi cuerpo dormido a mitad de la noche deja que otro cuerpo se nutra. Ese mismo cuerpo que se nutre me reclama a lo largo del día, lo mejor que pude hacer fue darme cuenta que entregarme a esa necesidad nos relajaba y entonces nos dejaba fluir y los animos mejoraron. Aprender a disfrutar el momento de nutrir es el secreto.

Hay una magia que debemos aprender como madres. Es un momento unico que debemos aprender a respetarnos y enseñar que nos deben respetar.

El contacto piel a piel es estimulante. Sentir las texturas, las temperaturas, los olores... claro que tiene que ver con nuestra sexualidad.

Me entregue, me dejé llevar por cada uno de estos momentos, lo sigo haciendo... es un momento amoroso que me maravilla.

Hay que aprender a amamantar bien, no es algo que viene. El cachorro y su mama, ambos al conocerse deben aprender como conectarse...

Les dejo este video de la Liga de la Leche con algunas buenas recomendaciones:


domingo, 11 de septiembre de 2011

Buena Leche

La policía Verónica Dell le dio la teta a una beba que su mamá no pudo criar y se convirtió en una heroína mediática. Sin embargo, la costumbre de compartir el pecho con los hijos propios y ajenos es ancestral. Hebe de Bonafini salvó a una bebé de la polio por compartir la lactancia más allá de las paredes de su casa. Hasta no hace tanto, la alta sociedad daba a las criadas esa tarea que hoy se sacraliza y antes se subestimaba.
En Villa Astolfi encontraron a una beba que, según los medios, estaba abandonada y que, seguramente, ni su joven mamá ni su papá (por el que nadie se pregunta) supieron o pudieron cuidar más allá de desearle otro camino que no fuera el de sus brazos. La beba –de 3 kilos y medio y en buen estado de salud– estaba vestida con un pañal, un enterito, un gorro de lana y envuelta. Seguramente los retazos de amor que la pequeña mamá pudo darle antes de dejarla en la puerta de una casa para sentir que su hija iba a tener mejor destino que ella.


La vecina que la encontró –Alejandra Gabriela Constantini– la llevó hasta la comisaría adonde Verónica Dell, de 22 años, se acercó a verla. Verónica tiene un bebé, Samuel Emiliano, de cinco meses, todavía en período de lactancia, y antes de que llegara la ambulancia le dio la teta. La situación se transmitió como un culebrón conocido: una villana que abandona a su bebé y una uniformada que se vuelve heroína. Pero hay otra historia atrás de la historia.
Una historia de mujeres que no sólo dan la teta, sino que brindan su cuerpo como forma de solidaridad. “Los más bello que hice en mi vida después de parir a mis hijos fue en el mismo momento que los amamantaba amamantar a otros chicos. Con mi segundo hijo, en 1953, llegó la epidemia de polio y a la otra beba que le daba la teta le agarró poliomielitis. Yo me estaba quedando sin leche y tuve que elegir a quién le daba y elegí darle a la bebita que estaba muy enferma. Me parece que es una cosa muy bella. La bebé se salvó, quedó con dificultades para caminar pero estudió y se recibió de médica. Mi hijo creció sano y fuerte y se hizo revolucionario”, contó Hebe de Bonafini, Presidenta de las Madres de Plaza de Mayo, en el portal internacional “¿Qué es la cosa más bella que hiciste en tu vida?”.

Cecilia Karplus, Coordinadora de Liga de La Leche Argentina, rastrea otros casos que muestran que no es una excepción, sino una ligazón que se le produce a algunas mujeres (sin generalizar) con su posibilidad de dar de mamar: “La noticia sobre la mujer policía de Pilar que amamantó a la beba abandonada tiene antecedentes. Al cierre de la Fiesta de la Vendimia, en 2009, una bebé recién nacida fue encontrada por el público. La auxiliar Alejandra Farías escuchó la noticia en la radio policial, corrió a buscar a la bebé y la amamantó”.

Pero la historia viene de más lejos. Karplus se remonta: “A lo largo de muchos siglos tener una nodriza fue un símbolo de poder y prestigio. El nodrizaje es la segunda profesión más antigua del mundo, regulada desde el año 2000 a.C. por los babilonios. Fue una forma de trabajo esclavo. Las nodrizas tenían que estar disponibles todos los días, todo el día, durante dos años, para amamantar a los bebés de las clases altas, relegando a sus propios hijos. En nuestro país, desde la época colonial, las clases altas contrataron nodrizas siguiendo el modelo europeo. Primero fueron esclavas negras, luego indígenas. Con la inmigración europea a partir del siglo XIX las nodrizas blancas desplazaron a las negras hasta su desaparición a mitad del siglo XX. En América, los pueblos originarios practicaban una crianza amorosa, colechaban y amamantaban sin restricciones y eso aún se mantiene en las comunidades menos contaminadas por la cultura occidental”.

Julieta Saulo es doula (acompañante de parto y postparto) y Coordinadora de la Red de Mujeres “Las Casildas”. Ella se sorprendió por el revuelo que armó el caso de la policía amamantadora en las redes sociales. Y un comentario la dejó perpleja: “Yo soy médico y futuro obstetra y jamás le recomendaría a ninguna mujer cuerda que amamante al primer bebé que encuentre”. Aunque es cierto que en el ámbito de la salud ponen reparos a las tetas compartidas. “Existe controversia sobre el riesgo de que el bebé adquiera el virus HIV a través de la leche materna. La recomendación del Ministerio de Salud es que las madres portadoras de HIV no amamanten. Las madres que quieran amamantar bebés que no sean sus hijos deben estar seguras de no ser portadoras de HIV y tomar todas las prevenciones para no adquirir el virus durante el tiempo que estén amamantando. Y, fundamentalmente, requiere una relación de confianza entre las mujeres que van a intercambiar los bebés”, señala Karplus.

En relación con la prudencia sanitaria, Julieta contrapone el ejemplo de los bancos de leche donde las mujeres se prestan a un examen que evalúa si están en condiciones de dar su leche para que otr@s bebés puedan ser alimentados en base a leche humana. Por eso, ella no siente que el problema sea de salud sino de prejuicios. “Acá lo que está en juego es el tema del contacto y del ofrecimiento de la teta (objeto sexual si los hay) a un bebé que no es el propio.”

No todo es temor. También hay una gran vinculación. “Recuerdo a dos amigas mías de la infancia que eran ‘hermanas de leche’, ya que la madre de una de ellas no pudo dar la teta por cuestiones de salud y se la dio la mamá de la otra amiga. Y, créase o no, el vínculo entre ambas era entrañable”, se asombra Julieta. Otro lazo casi familiar le llegó a Mariela Franzosi, autora del blog www.maternarconamor.blogspot.com e impulsora del proyecto postnatal de 6 meses. Su papá nació en Rojas, un pueblo de la provincia de Buenos Aires. Ahí también nació Martha Oyhanarte (fundadora de Poder Ciudadano). Hasta ahí apenas una coincidencia geográfica. Pero cuando Mariela se cruzó, de casualidad, con Martha, ella se presentó prácticamente como una tía. No eran lazos familiares ni sanguíneos. ¿Se diría lácteos? Al menos de la vía láctea que tiene que ver con el amor, el dolor –para no caer en la dulcificación de la lactancia sin grietas, endurecimientos o mordidas– y el calor que se transmite al dar la teta. “Martha me contó que era hermana de leche de mi papá. Me dio risa”, cuenta ella que, justamente, impulsa un proyecto para que las mujeres gocen de licencia laboral para poder dar durante seis meses –el tiempo que Unicef recomienda de lactancia exclusiva– sin tener que andar con un sacaleche en la cartera ni sufriendo por el tamaño in crescendo de los pechos mientras se acumulan papeles en la oficina.

Pero Mariela sabe que hay muchas mamás que no quieren sentirse sólo una teta. Por eso, advierte: “Es un tema que puede resultar complejo para muchas feministas, pero me parece que cuando te conectás con tu parte más instintiva y animal de la maternidad, lo que te sale es proteger a la cría con tu cuerpo y darle la teta. La verdad es que a mí muchas veces me han dado ganas de ponerme a la teta a un bebé que llora. Qué sé yo...”, admite en ese ímpetu por tranquilizar a un bebé poniendo el propio cuerpo y racionalizando sobre un impulso que a veces no tiene (o no parece tener) razón, sino goteos de una sensación.
Fuente: Página12, 19 de agosto de 2011

viernes, 9 de septiembre de 2011

Lo que pensamos varía nuestra biología

EPIGENÉTICA

Me enseñaron que los genes controlan la vida, que en ellos se inscriben todas nuestras capacidades y características, pero no es tan así.

Bruce Lipton, doctor en Medicina, investigador en biología celular

 
No somos víctimas de nuestra genética, en realidad es el ADN el que está controlado por el medio externo celular.

¿Qué significa eso?

La célula es la vida. Hablar de una célula es como hablar de una persona. Nosotros recibimos la información a través de los cinco sentidos y las células reciben las señales del entorno a través de los receptores que captan la información. El ADN es controlado por señales que vienen desde fuera de la célula, incluyendo mensajes energéticos de nuestros propios pensamientos, tanto los positivos como los negativos.

¿Somos lo que vivimos y pensamos?

Sí, y cambiar nuestra manera de vivir y de percibir el mundo es cambiar nuestra biología. Los estudios que empecé hace cuarenta años demuestran que las células cambian en función del entorno, es lo que llamamos epigenética. Epi significa por encima de la genética, más allá de ella.

¿Y?

Según el entorno y como tú respondes al mundo, un gen puede crear 30.000 diferentes variaciones. Menos del 10% del cáncer es heredado, es el estilo de vida lo que determina la genética.

¿Es el entorno el que nos define?

Aprendemos a vernos como nos ven, a valorarnos como nos valoran. Lo que escuchamos y vivimos nos forma. No vemos el mundo como es, vemos el mundo como somos. Somos víctimas de nuestras creencias, pero podemos cambiarlas.

Pero las creencias están inscritas en lo más profundo de nuestro subconsciente.

Cierto. El subconsciente es un procesador de información un millón de veces más rápido que la mente consciente y utiliza entre el 95% y el 99% del tiempo la información ya almacenada desde nuestra niñez como un referente. Por eso cuando decidimos algo conscientemente como, por ejemplo, ganar más dinero, si nuestro subconsciente contiene información de que es muy difícil ganarse la vida, no lo conseguiremos.

¿Entonces?

Si cambiamos las percepciones que tenemos en el subconsciente, cambiará nuestra realidad, y lo he comprobado a través de numerosos experimentos. Al reprogramar las creencias y percepciones que tenemos de cómo es la felicidad, la paz, la abundancia, podemos conquistarlas.

Me suena a fórmula feliz...

Así es como funciona el efecto placebo. Si pienso que una pastilla me puede sanar, me la tomo y me encuentro mejor. ¿Qué me ha sanado?...

¿La creencia?

Eso parece. Al igual que los pensamientos positivos y el efecto placebo afectan a nuestra biología, existe el efecto nocebo: si crees que algo te hará daño, acabará por hacerte daño. Henry Ford decía que tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienen razón. Si eliges vivir un mundo lleno de amor, tu salud mejorará. 

¿Y eso por qué?

La química que provoca la alegría y el amor hace que nuestras células crezcan, y la química que provoca el miedo hace que las células mueran. Los pensamientos positivos son un imperativo biológico para una vida feliz y saludable. Existen dos mecanismos de supervivencia: el crecimiento y la protección, y ambos no pueden operar al mismo tiempo.

O creces o te proteges.

Los procesos de crecimiento requieren un intercambio libre de información con el medio, la protección requiere el cierre completo del sistema. Una respuesta de protección mantenida inhibe la producción de energía necesaria para la vida.

¿Qué significa prosperar?

Para prosperar necesitamos buscar de forma activa la alegría y el amor, y llenar nuestra vida de estímulos que desencadenen procesos de crecimiento. Las hormonas del estrés coordinan la función de los órganos corporales e inhiben los procesos de crecimiento, suprimen por completo la actuación del sistema inmunológico.

¿La culpa de todo la tienen los padres?

Las percepciones que formamos durante los primeros seis años, cuando el cerebro recibe la máxima información en un mínimo tiempo para entender el entorno, nos afectan el resto de la vida.

Y las creencias inconscientes pasan de padres a hijos.

Así es, los comportamientos, creencias y actitudes que observamos en nuestros padres se graban en nuestro cerebro y controlan nuestra biología el resto de la vida, a menos que aprendamos a volver a programarla.

¿Cómo detectar creencias negativas?

La vida es un reflejo de la mente subconsciente, lo que nos funciona bien en la vida son esas cosas que el subconsciente te permite que funcionen, lo que requiere mucho esfuerzo son esas cosas que tu subconsciente no apoya.

¿Debo doblegar a mi subconsciente?

Es una batalla perdida, pero nada se soluciona hasta que uno no se esfuerza por cambiar. Deshágase de los miedos infundados y procure no inculcar creencias limitadoras en el subconsciente de sus hijos.

Fuente: La vanguardia.com
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jueves, 8 de septiembre de 2011

Dejarlo, dejarme

El antes
Hoy, ahora, ya en este instante estoy preparándome para ir al trabajo. Van a ser unas 4 o 5 horas en las que mi cachorro va a quedar al cuidado del papá.

Quizás por no querer afrontar la situación, o por despistada no me extraje leche.

¿Cómo me siento? Rara, es lo único que puedo decir. Es como una angustia y una revolución internas.

Me informé tanto sobre cómo proceder para no cortar la lactancia y no organicé nada. No culpo, me pregunto el por qué de mi dilucion en esto que creo importante.

Hoy comienzo a trabajar fuera de casa y a estar un tiempo de nuevo siendo yo, individual... Bueno, al menos físicamente individual sin anexo.

                         T  R  A  B  A  J  O

El después
Entre angustia y libertad, eso sentí durante un rato, hasta que comencé a trabajar. Después, fue como un piloto automático y la pasé bien. Sin pena, sabiendo que el cachorro estaba bien y que en breve yo volvía. Fueron 4 horas y media.

Cuando volví, para él fue como si no me hubiera ido. No sé si se dió cuenta. En fin, fue el primer paso del primer día de trabajo en serio.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Colores: los juegos de Aelita Andre

Les comparto este video de Aelita Andre, una nena que se expresa desde muy chiquita con colores y hace unas obras bellisimas de puro juego y libertad.


Madre y pertenencia

Al contarle a una amiga, hace ya casi un año, que estaba embarazada le exprese mi sensación de no sentir propiedad sobre el ser que estaba gestando y dije "no es mi hijo" mientras mantenía mis manos en mi vientre.

¿Somos madres sólo por haber concebido? Creo que no. Pienso que ser madre es más similar a una decisión, racional o interna. Es transitar todo un camino de cambios personales. He visto muchas señoras con hijos a quienes no les quedaba bien mi visión de lo que es una madre. Entonces, ¿hay diferentes tipos de madres? La respuesta es sí, deben existir tantas madres como relaciones madre-hijo hay en el mundo. Todas únicas.

Habrá buenas y malas madres, madres cariñosas y distantes, madres preocupadas y ocupadas, madres desapegadas y con apego. ¿Cuál de todas seré yo?

Ahora sigo creyendo que mi hijo no es mío, que es mejor que diga "soy su madre" y no marque posecion. Siempre, desde renacuajo en mi panza le explique lo importante de dejar libre a aquello que amamos.

Navegando, dí con el decálogo de la madre, según la psicogenealigía y me gusto mucho lo que expresa. Se los comparto

  1. He parido un hijo que no es mío. Lo entrego al mundo.
  2. Este hijo no ha venido a cumplir mi proyecto, ni los proyectos de mi árbol genealógico, sino el suyo propio.
  3. No lo bautizo con ningún nombre ya presente en el árbol, ni con nombres que le impriman un destino.
  4. Se lo doy todo, lo crío con afecto, sin dejar de ser yo misma, sin adicción al sacrificio, sino con responsabilidad y desde la libertad.
  5. Le ofrezco herramientas que ayuden a construir el edificio de su propia vida, pero acepto que tome libremente las que el juzgue adecuadas y rechace las inadecuadaspara él. Me doy cuenta que la mejor manera de enseñar a un hijo no es con mítines, ni con límites, sino con el ejemplo.
  6. Acepto que deje de llamarme “mamá” cuando él lo decida, para pasar a llamarme por mi propio nombre, porque así rompe lazos de dependencia y la relación entre ambos se equilibra.
  7. Le permito y facilito que tenga un espacio privado e íntimo en la casa que sienta como su propio territorio.
  8. En cuanto a la elección de sus amistades, de su carrera, de sus actividades de ocio, etc., le escucho, le doy mi parecer, pero no selecciono nada por él, ni le prohíbo ni lo obligo.
  9. Dejo que mi hijo cometa errores, que se caiga, que no sea perfecto. Comprendo que cada fracaso es un cambio de camino y con ellos se crece cada día; si lo protejo demasiado lo bonsaitizo, nunca será adulto.
  10. Jamás definiré a mi hijo (“es tranquilo”, “eres nervioso”, “es tímido”…), porque entiendo que los niños se forman su autoconcepto a partir de lo que sus padres dicen de él. Le transmito que dentro de él están todas las posibilidades del ser, lo es todo en potencia.
(el Decálogo está tomado de Plano Creativo, de Alejandro Jodorowsky, las imágenes son de Libellune)

martes, 6 de septiembre de 2011

Puerperio

Llegué a la maternidad, después de algunos años de no buscarla. Grandes cambios internos inesperados vinieron de la mano de esta situación. Esos cambios nunca nadie me los comentó. Si alguna vez alguien me dijo algo, fueron comentarios sobre el tiempo que te insumía el cuidado del cachorro, de las noches sin dormir, de cómo estabas físicamente. Nadie me contó la soledad que se siente. El vacío interno. La lejanía con tu compañero.

De golpe, en un mes, no me reconocía.

Las publicidades, las películas, muestran madres y bebés radiantes y arreglados. Sacar ese estereotipo de mi cabeza para no juzgarme fea, gorda, con el pelo arruinado, la ropa que no me entra o me queda ma,l es un proceso que aun continua.

Las palabras de aliento están, estuvieron. Que no estaba tan mal, que la panza estaba bajando, que me diera tiempo... Formas sutiles de no reconocer que mi cuerpo seguía siendo otro... que ya no era aquel y no lo va a ser mas. El estereotipo en mi cabeza de a poco se cayó a pedazos. Cuanto alivio hubiera sentido sin tanta mentira.

Es una etapa internamente dolorosa y solitaria.  Todos vienen y visitan al cachorro. A la vez, soy de quien depende el cachorro. No es que me sienta dejada de lado por las visitas, pero nadie responde a mi agotamiento. Sé que la amorosa demanda de mi pequeño es un gran aliento, pero mi ser personal se ahoga, muchas veces está asustado, quiere gritar.

El cachorro es feliz, pequeño, rozagante de vida... mi cuerpo lleva las marcas de ese nacimiento. Es completamente natural, es vital y hermoso. Sin embargo, cuesta muchísimo. Es un quiebre interno. Quiero huir de mí misma. Quizás haya mujeres que lo hagan. Yo preferí quedarme y enfrentarme a mi misma, a mis miedos, a mi pelo que se deseca y se cae, a mi cuerpo flácido, a mi nuevo tamaño de caderas y de tetas, a mi soledad interna. ¿Cómo quieren que sea la de antes?. Si no me encuentro en la imagen que doy en el espejo ¿cómo puedo pensar y reaccionar de la forma que lo hacía antes?

Y todo es una gran contradicción, porque por un lado está esta soledad y este desencuentro y por el otro está mi cachorro, nutriéndose de mi, de esto nuevo que soy. Mi cachorro que es dulce y me reclama y necesita de mis cuidados y atención constante. Y esto me hace sentir plena y útil y me renueva.

Con esta dualidad me enfrento diariamente desde que nació. Quizás por eso, después de los cuatro primeros meses ahora pueda salir a la calle sola y sentirme un poco aliviada. Mi cabeza se siente oxigenada y soy feliz cuando regreso a nutrirlo. Es como realizar otra dualidad más. Siento que ya nadie puede exigirme ser una.

Y hay más quiebres que superar de los que nadie habla. Hay una ruptura de comunicación física difícil de transitar en la pareja.

¡Cuánta razón tienen quienes dicen que esta sociedad nos deja solas en la maternidad! El puerperio es un momento en el que las mujeres necesitamos vínculos maternales fuertes, brazos de madres-amigas, madres-abuelas, madres-tías, cuñadas, vecinas. Necesitamos abrazos, alivio, contención, mimos, afecto... siento que necesitamos cosas sin ángulos. No tenemos manada, y esto es una gran fosa entre nosotras y el mundo... por eso estamos tan solas.

Mis diosas

Hace unos años (pocos) leí el libro "Las diosas de cada mujer" de Jean Shinoda Bolen. La autora me la recomendo una de mis queridas primas y tenía razón. El libro es una ventana al alma femenina, nos va explicando cómo somos de una forma muy creativa y sencilla. En su relato explica modos de ser sicológicos que no se encuentran en otros autores (masculinos) o que resultan no del todo bien explicados. Además, nos destaca como figuras importantes ya desde su título, valorizándonos.

Ella utiliza a siete diosas griegas, y su mitología, para explicar las imágenes internas de cada mujer. Al leerlo cada una se va encontrando en ellas, o no, ya que pueden ser imágenes activadas o no. Lo interesante es el planteo de buscar activar la mayor cantidad de diosas posibles, logrando a sí la plenitud total y completa. Claro, esto depende de muchas mas cosas que el simple hecho de quererlo. Sin embargo creo que al menos al plantearse la existencia de poder ser de otra diferentes a como venimos siendo es energizante.

Lo leí cuando no tenía ni planes de ser madre y me encontré en algunos de los arquetipos. Ahora me planteo releerlo y evaluar si tengo diferencias.


Hay diosas virgenes, diosas vulnerables y diosas transformadoras. Cada una tiene cosas buenas y malas, como suele ocurrir en muchas creencias antiguas (y me encanta!).

Las diosas vírgenes son Artemisa, diosa de la caza y de la luna, Atenea, diosa de la sabiduría y la artesanía y Hestia, diosa del Hogar. Las diosas vulnerables son: Hera, diosa del matrimonio, la esposa, Demeter, diosa de las cosechas, la madre y Perséfone, "la doncella", la hija. Por útlimo, la única diosa alquímica es Afrodita, diosa del amor y la belleza. Ella creaba atracción erótica, sensualidad, sexualidad y nueva vida, entablaba relaciones por decisión propia y nunca fue victimizada, asi mantuvo su autonomía como diosa virgen y tuvo relaciones como diosa vulnerable.

Si queres hojear el libro para decidir si lo comprás, lo podes descargar de este enlace. 

La idea de las diosas es el poder que tenemos guardado, fuerzas invisibles que nos moldean en nuestra forma de ser y sentir. Reconocer qué diosas contenemos es un trabajo de autoconocimiento que nos lleva a equilibrarnos, reconociendo nuestros instintos y opciones para encarar cada situación de la vida.

En mi primer lectura de este libro me encontré muy afin a las diosas vírgenes. Estas diosas personifican los aspectos independientes y no relacionales, la virginidad es sicológica por que nadie las puede "penetrar" o dominar ya que son diosas que se bastan a sí mismas. ¿Será que ahora habrán despertado los otros arquetipos? La relectura y el análisis quizás me permitan volver a conocerme. Lo cierto es que creo, como dice Shinoda Bolen, que todas estas diosas están potencialmente presentes en cada mujer. Y soy yo, o mejor, cada una de nosotras debemos decidir qué aspecto de nuestra personalidad deseamos expresar ante cada situación. Todas las facetas de las diosas compiten en nuestro interior por expresarse y dominarnos, debemos tener el suficiente conocimiento y poder sobre nosotras para controlarlo.  


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